El Wolverhampton, de la Premier League inglesa, ha reabierto el debate sobre la presencia de futbolistas chinos en el fútbol británico con la reciente incorporación del mediocampista de 21 años, Xibin. La pregunta de si un jugador chino puede triunfar en el exigente entorno de la Premier League no es nueva, ya que hace más de dos décadas que los futbolistas chinos intentan hacerse un hueco en el fútbol inglés.
La adquisición de Xibin por parte del Wolverhampton parece tener más connotaciones políticas que deportivas. El club es propiedad de la empresa china Fosun International, y es poco probable que Xibin tenga minutos en el primer equipo de inmediato. Lo más probable es que se incorpore al equipo sub-21 o sea cedido a otro club inglés. Sin embargo, esta operación sirve como punto de partida para analizar el legado del fútbol chino en Inglaterra.
Precedentes en la Premier League
Uno de los casos más destacados es el de Sun Jihai. El defensor se unió al Manchester City en 2002 y disputó más de 100 partidos en la Premier League, demostrando que un jugador chino podía competir al más alto nivel gracias a su resistencia física y espíritu de lucha.
En el centro del campo, Zheng Zhi dejó una huella imborrable. Tras llegar al Charlton Athletic en 2007, el mediocampista fue elogiado por su precisión en el pase y su comprensión táctica. A pesar del descenso del equipo, su calidad individual fue reconocida.
A principios de la década de 2000, Li Tie también llamó la atención. Tras su llegada al Everton en 2002, el jugador generó expectativas con su gran despliegue físico, aunque las lesiones y la irregularidad le impidieron consolidarse como titular.
Dong Fangzhuo fue, quizás, el que generó más ilusión y, a la vez, la mayor decepción. El delantero se unió al Manchester United en 2004, pero problemas con el permiso de trabajo y una serie de cesiones le impidieron debutar en la Premier League.
Un declive en la presencia china
Tras estos primeros intentos, la presencia de futbolistas chinos en Inglaterra disminuyó drásticamente. En la década de 2010, apenas se vieron jugadores chinos en la Premier League, el Championship o las categorías inferiores. Se atribuye esta situación a la expansión y posterior colapso de la Superliga China, a las deficiencias en el sistema de formación de jóvenes talentos y, en general, a la falta de nivel competitivo de los jugadores chinos.
En este contexto, la incorporación de Xibin al Wolverhampton parece más un gesto para fortalecer el vínculo del club con su base de aficionados china que una apuesta puramente deportiva. Habrá que esperar para ver qué desenlace tiene esta historia.
