Tras las cancelaciones de conciertos en Londres y Polonia, y la postergación del show en Francia, parece que las presentaciones de Ye en los Países Bajos seguirán adelante según lo previsto.
A pesar de la creciente presión de miembros del parlamento y del público para prohibirle al artista (antes conocido como Kanye West) actuar en el Gelredome de Arnhem los días 6 y 8 de junio debido a sus comentarios antisemitas, el alcalde de Arnhem, Ahmed Marcouch, asegura no encontrar un fundamento legal para vetar su entrada ni su actuación en el país.
Marcouch declaró al medio holandés NRC que los parlamentarios tienen la facultad de crear leyes, por lo que, en lugar de publicar constantemente mensajes en X, podrían regular conductas que consideren indeseables mediante normas legales. El alcalde añadió que, aunque anteriormente calificó los comentarios pasados de West como «repugnantes», actualmente no ve motivos jurídicos para intervenir.
Explicó que el proceso de aprobación de los permisos para que Ye se presente en los Países Bajos sigue en curso a partir del viernes 17 de abril, y enfatizó que, dentro del marco legal, su rol no consiste en juzgar el contenido de una actividad cultural, ya que ello afecta la libertad de expresión.
Según Marcouch, lo que sí puede evaluar son las solicitudes de permiso para los dos conciertos, las cuales están siendo procesadas en ese momento y están relacionadas, entre otros aspectos, con la seguridad y el orden público. Si la organización cumple con los requisitos, el permiso debe concederse.
El alcalde señaló que su postura coincide con la del ministro Van den Brink, quien anteriormente declaró que, según su conocimiento, no existe base legal para prohibir la entrada de West a los Países Bajos basada únicamente en sus declaraciones pasadas.
Agregó que, si bien los comentarios racistas y antisemitas ya están sancionados por la ley, solo se aplican si se cometen en el presente. En este caso, se trata de acciones pasadas, por lo que, sin un cambio en la normativa o en el comportamiento del artista, no se puede impedir su ingreso.
Marcouch indicó que las declaraciones públicas carecen de efecto si no se acompañan de reformas legales o de un cambio en la conducta de Ye, y criticó que algunos insistan en exigir prohibiciones sin primero establecer el marco jurídico necesario para que las autoridades puedan actuar.
Concluyó expresando su satisfacción por vivir en un estado constitucional donde los ciudadanos no dependen de la arbitrariedad de un alcalde u otra autoridad, sino que prevalece el Estado de derecho.
Recordemos que Ye fue denegado una visa de viaje por el gobierno del Reino Unido, lo que provocó la cancelación de su participación en el Wireless Festival. Asimismo, ante la presión de las autoridades francesas, pospuso su concierto previsto para el Stade Vélodrome de Marsella.
El viernes 17 de abril, un representante del Estadio de Silesia en Chorzów, Polonia, donde estaba programado que actuara el 19 de junio, confirmó a Wyborcza que el concierto no se llevará a cabo.
Según la página oficial de Yeezy, Ye mantiene conciertos agendados para Nueva Delhi, Estambul, los Países Bajos, Italia, Madrid y Portugal más adelante este año.
El artista continúa enfrentando las repercusiones de sus expresiones antisemitas y discursos de odio en años recientes, que incluyeron la venta de una camiseta con esvástica y el lanzamiento de una canción titulada “Heil Hitler”.
En un intento por recuperar la buena opinión del público, Ye emitió una disculpa en The Wall Street Journal en enero, dirigida a las comunidades judía y negra, y se reunió con un rabino en noviembre de 2025.
En el ámbito musical, lanzó su álbum Bully el 28 de marzo, el cual debutó en el puesto número 2 del Billboard 200. El artista de Chicago regresó a los escenarios en Estados Unidos con dos presentaciones en el SoFi Stadium el 1 y el 3 de abril.
