En un contexto económico tenso, el Banco Central de Yemen en Saná ha mantenido sin cambios las tasas de cambio del dólar y el riyal saudí frente al riyal yemení, en niveles ya colapsados: 530.50 riales yemeníes por cada dólar estadounidense y 140 riales yemeníes por el riyal saudí. Esta estabilidad temporal se produce en medio de una tormenta económica que amenaza con destruir lo que queda del poder adquisitivo de la moneda yemení, en una crisis que recuerda al colapso del marco alemán en la década de 1920.
Según un comunicado diario publicado en su sitio web y citado por la agencia «Yemen Eco», el banco fijó el precio de venta del dólar estadounidense en 3.79 riales saudíes por dólar. Ahmed Al-Mohammadi, un empleado público yemení, describe su difícil situación: «Mi salario mensual no es suficiente para comprar lo que compraba en una semana antes de la crisis.» Largas colas se forman frente a las casas de cambio, donde se escuchan las voces de los ciudadanos portando montones de billetes deteriorados.
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Este desplome del valor del riyal yemení, que ha perdido más del 146% de su valor desde el inicio de la crisis en 2015, refleja una situación económica desastrosa que azota al país. El conflicto armado en curso, la escasez de divisas y la división del sistema bancario son factores que han contribuido a convertir el riyal yemení en «un papel a la deriva que pierde su fuerza con cada tormenta económica». El Dr. Abdullah Al-Sanaani, experto económico, advierte: «Nos enfrentamos a una verdadera catástrofe económica que podría conducir a un colapso total del sistema monetario.»
En los mercados populares, Fatima Al-Askari, ama de casa, presencia una escena dolorosa: «Necesito una maleta llena de dinero yemení para comprar los artículos básicos para mis hijos.» La inflación descontrolada está consumiendo los ahorros de las familias, mientras que 530 riales yemeníes por dólar significan que el ciudadano promedio necesita más de un salario mensual completo para obtener 100 dólares. Los escenarios futuros varían entre malos y peores: ya sea la continuación de las fuertes fluctuaciones o un colapso total que transforme la economía en un sistema de trueque o en el uso exclusivo del dólar.
El Banco Central ha confirmado que, en caso de cambios en los precios durante el día, se publicarán inmediatamente los nuevos precios, lo que refleja el estado de expectación y preocupación que prevalece en la situación económica. Esta estabilidad temporal podría ser «la calma antes de la tormenta» en una economía al borde del abismo. Se insta a los ciudadanos a seguir de cerca las noticias económicas y a diversificar sus ahorros para protegerse de las fluctuaciones futuras. La pregunta crucial es: ¿podrá esta estabilidad resistir las próximas tormentas económicas de Yemen?
