El presidente de Corea del Sur aprueba la renuncia de Ha Jeong-woo para su candidatura en elecciones parciales de Busan
El presidente surcoreano, Lee Jae-myung, aprobó este martes la renuncia de Ha Jeong-woo, su asesor principal en inteligencia artificial y planificación futura, quien buscará un escaño en la Asamblea Nacional en las elecciones parciales del distrito Busan Buk-gu (Norte), programadas para el próximo mes.
En un comunicado emitido por la oficina presidencial, Lee expresó su respaldo a la decisión de Ha, destacando que «ha tomado una gran determinación» y deseándole éxito en su nuevo rol: «Confío en que, dondequiera que esté, seguirá trabajando por el país y los ciudadanos». Las palabras del mandatario reflejan un tono de apoyo institucional, aunque sin ocultar el peso político que implica la salida de un colaborador cercano en un momento clave para el oficialismo.
Un escenario electoral redefinido
La candidatura de Ha Jeong-woo, anunciada formalmente este martes, marca un giro en la carrera por el distrito de Busan Buk-gu, donde el Partido Demócrata de Corea (oficialista) había mantenido una ventaja estratégica. Su postulación se suma a la de otros dos contendientes: un candidato del principal partido opositor, Poder del Pueblo, y el exlíder de este mismo grupo, Han Dong-hoon, quien compite como independiente tras ser expulsado del partido en febrero.

Analistas políticos señalan que la entrada de Ha podría consolidar una competencia a tres bandas, con implicaciones más allá de Busan. Para el gobierno, su figura representa un activo electoral: como exalcalde de la ciudad y con un perfil técnico en políticas de innovación, su candidatura busca capitalizar el descontento local con la gestión opositora, especialmente en temas como vivienda y empleo juvenil. Sin embargo, su salida de la Casa Azul también deja un vacío en un área clave para la agenda presidencial: la implementación de políticas de inteligencia artificial y transformación digital.
En respuesta, la oposición ha intensificado sus críticas. Han Dong-hoon, quien ya había iniciado una campaña puerta a puerta en el distrito, acusó al gobierno de «usar el aparato estatal para influir en las elecciones», mientras que el candidato oficialista del Poder del Pueblo, aún no confirmado, ha prometido «una batalla sin cuartel» contra lo que denominan «la politización de la administración pública».
Reacciones y próximos pasos
La renuncia de Ha no fue la única aprobada este martes. El presidente Lee también aceptó las dimisiones de Jeon Eun-soo, portavoz presidencial, quien buscará un escaño en la provincia de Chungcheong del Sur, y de Kim Sung-beom, otro asesor cercano. Estos movimientos reflejan una estrategia más amplia del oficialismo para recuperar terreno en regiones donde perdió influencia en las últimas elecciones legislativas.

En Busan, las encuestas preliminares —aún no publicadas oficialmente— sugieren que la carrera será reñida. Mientras Ha Jeong-woo parte con el respaldo de la maquinaria del Partido Demócrata, su rival independiente, Han Dong-hoon, ha logrado movilizar a sectores descontentos con ambas fuerzas políticas, especialmente entre votantes jóvenes. Por su parte, el candidato del Poder del Pueblo, cuya identidad se espera sea anunciada en los próximos días, deberá enfrentar el desafío de unificar al electorado conservador en un distrito históricamente dividido.
¿Qué está en juego?
Más allá de los nombres y las estrategias partidistas, las elecciones parciales de Busan Buk-gu se han convertido en un termómetro de la popularidad del presidente Lee Jae-myung, cuyo gobierno enfrenta desafíos económicos y sociales. Para los votantes del distrito, los temas prioritarios incluyen la crisis inmobiliaria, que ha disparado los precios de la vivienda en la ciudad, y la falta de oportunidades laborales para los jóvenes, un sector que representa casi el 30% del electorado local.

En este contexto, la candidatura de Ha Jeong-woo —quien durante su gestión en la Casa Azul impulsó programas de empleo juvenil vinculados a la economía digital— podría resonar entre los votantes más jóvenes. Sin embargo, su paso del Ejecutivo al Legislativo también plantea interrogantes sobre la continuidad de las políticas que lideraba, especialmente en un momento en que Corea del Sur busca posicionarse como líder en inteligencia artificial a nivel global.
Las elecciones parciales se celebrarán el 28 de mayo, y los resultados podrían marcar el rumbo político del país de cara a las elecciones legislativas de 2028. Mientras tanto, en Busan, la campaña ya está en marcha.
