YouTube amplía sus herramientas de control parental para proteger a los niños en el entorno digital. Las nuevas funcionalidades, disponibles desde este jueves, buscan ofrecer a padres y tutores una mayor supervisión y gestión del contenido al que acceden los menores.
Según un comunicado de la compañía, una de las principales novedades se centra en la gestión de YouTube Shorts, los vídeos de formato corto. A partir de ahora, los padres podrán limitar el tiempo de visualización de estos vídeos o bloquearlos por completo. Esta función se basa en un temporizador que permite seleccionar la duración máxima de reproducción, pudiendo incluso reducirla a cero.
Además, las nuevas herramientas permiten establecer recordatorios personalizados, como “Hora de dormir” o “Es hora de hacer una pausa”, aprovechando las protecciones de bienestar ya existentes para adolescentes. YouTube también ha simplificado el proceso de creación de cuentas para niños, asociándolas directamente a las de sus padres, sin necesidad de correo electrónico ni contraseña propios, lo que facilita la gestión de la configuración y las recomendaciones.
La plataforma está implementando nuevos principios para la recomendación de contenidos a adolescentes, priorizando vídeos educativos, apropiados para su edad y de alta calidad. Estas directrices han sido desarrolladas en colaboración con el Center for Scholars & Storytellers de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y cuentan con el apoyo de expertos de la University College London, la American Psychological Association (APA) y el Boston Children’s Hospital.
Paralelamente, YouTube ha lanzado una guía para creadores de contenido, elaborada con el Comité Consultivo de Jóvenes y Familias y respaldada por la organización Save the Children International. Garth Graham, jefe global de salud de YouTube, ha reafirmado el compromiso de la plataforma con la protección infantil en el mundo digital, destacando la importancia de ofrecer herramientas eficaces y reconocer el papel fundamental de los padres en la regulación de la experiencia online de sus hijos.
Estas nuevas funcionalidades son fruto del feedback recibido por parte de los padres y las recomendaciones de expertos independientes, en el marco de una inversión continua para crear un entorno más saludable para los jóvenes en YouTube. Una encuesta realizada por Ipsos a petición de YouTube en agosto de 2025 reveló que el 77% de los padres de la Unión Europea que utilizan cuentas supervisadas consideran que el contenido que ven sus hijos es adecuado para su edad, mientras que el 73% se sienten más seguros en un entorno digital más protegido.
La parentalidad en la era digital presenta desafíos crecientes. La experiencia infantil ha evolucionado significativamente en los últimos años, moldeada por la irrupción de internet, las redes sociales y las plataformas de streaming. Esto exige a los padres adaptarse a un nuevo escenario, cada vez más virtual. Según un estudio del Centro Internet Segura publicado en 2021, los niños menores de seis años pasan una media de dos horas al día expuestos a los medios, y a menudo se enfrentan a contenidos televisivos a una edad inferior a la recomendada por los pediatras.
Un informe del Instituto para los Comportamientos Adictivos y las Dependencias (ICAD) indica que seis de cada diez jóvenes de 18 años navegan por internet durante cuatro horas o más al día. La preocupación por la interacción de los niños con internet es cada vez mayor, aunque los datos disponibles no siempre reflejan la magnitud del fenómeno.
En Portugal, un estudio de TikTok en colaboración con YouGov reveló que solo el 33% de las familias utilizan herramientas de control parental online, y que los padres no suelen hablar con sus hijos sobre seguridad en internet, a menos que surjan cambios de comportamiento o se enteren de noticias alarmantes. La encuesta contó con la participación de más de 12.000 adolescentes y padres de todo el mundo.
Recientemente, la red social X ha estado envuelta en una nueva polémica relacionada con la actualización de su aplicación Grok, un chatbot de inteligencia artificial generativa desarrollado por xAI de Elon Musk. La herramienta permitía a los usuarios “desvestir digitalmente” fotografías de mujeres y niños, creando imágenes sexualizadas sin su consentimiento, según informó el periódico británico The Guardian. En respuesta, X ha anunciado restricciones en el funcionamiento del chatbot para evitar la edición de imágenes con contenido sexualmente explícito.
