Un reciente estudio médico ha revelado que el azafrán podría contribuir a reducir la inflamación y mejorar el estado de ánimo en personas que padecen la enfermedad de Parkinson.
La investigación, publicada en la revista Food & Function, involucró a 92 pacientes con Parkinson, quienes fueron divididos en dos grupos. El primer grupo recibió suplementos que contenían 100 mg de polvo de azafrán diariamente, mientras que el segundo grupo recibió un placebo.
Después de 12 semanas, se observó en el grupo que consumió azafrán una disminución en los niveles de proteína C reactiva, un marcador clave de la inflamación, y una mejora en las capacidades cognitivas.
Los resultados también mostraron una reducción en los niveles de ansiedad y depresión, una mejor calidad del sueño, una disminución de la fatiga y una mejora en las medidas de calidad de vida, incluyendo la movilidad, la capacidad para realizar actividades diarias y la salud en general.
Los investigadores atribuyen estos beneficios al contenido de antioxidantes y compuestos bioactivos del azafrán. Subrayan que no debe considerarse un sustituto de los tratamientos farmacológicos, pero sí puede ser un complemento seguro para reducir los síntomas de la enfermedad, aunque se necesitan más estudios clínicos para confirmar estos resultados.
