Impulsado por la demanda china, Zimbabue produjo la cifra récord de 352,7 millones de kilogramos de tabaco – con un valor aproximado de 1.200 millones de dólares estadounidenses – durante la temporada de comercialización del año pasado.
Este resultado representa una importante recuperación para una industria que, de no ser por la inversión china, habría estado al borde del colapso hace dos décadas. No obstante, el cultivo sigue siendo motivo de preocupación para las campañas de salud pública.
El tabaco es el principal producto agrícola de exportación de Zimbabue y una fuente primordial de divisas, dominando su comercio con Pekín. El año pasado, China importó 790 millones de dólares estadounidenses de “hoja dorada”, lo que representa el 31% de sus importaciones totales procedentes de Zimbabue, según datos de la embajada china en Harare.
Gorden Moyo, director del Instituto de Política Pública e Investigación de Zimbabue (PPRIZ), atribuye estos niveles de producción a la participación china, específicamente a través de Tian Ze Tobacco Company (TZTC).
“La empresa proporcionó apoyo financiero a través de préstamos a bajo interés, márgenes nulos en los insumos y asistencia técnica a numerosos agricultores contratados”, señaló Moyo, un exministro de empresas estatales. Esta intervención resultó vital después de que la industria fuera llevada al límite tras las reformas de la tierra durante la era del exlíder Robert Mugabe, que provocaron la salida de los agricultores comerciales blancos y las consiguientes sanciones occidentales selectivas.
Según la Junta de Industria y Comercialización del Tabaco de Zimbabue (TIMB), la producción se desplomó de 260 millones de kilogramos en 1998 a un mínimo histórico de 48 millones de kilogramos en 2008. Ante la escasez de financiación occidental, China se ofreció a revitalizar la industria tabacalera de Zimbabue, en un movimiento para asegurar el suministro.
Un punto de inflexión llegó en 2005, cuando Harare firmó un memorando de entendimiento con la Corporación Nacional del Tabaco de China, allanando el camino para Tian Ze, una subsidiaria de la corporación.
