En un contexto donde la búsqueda de alternativas para el bienestar físico y mental está en auge, la actividad física grupal emerge como una opción atractiva. Una experiencia reciente demostró el valor de esta tendencia a través de una clase de Zumba en la Louisiana State University (LSU).
Zumba, un programa de ejercicios basado en el baile, se caracteriza por movimientos enérgicos y una intensidad variable, trabajando desde los brazos hasta el abdomen. Su enfoque principal reside en la diversión, fomentando la resistencia física y promoviendo la flexibilidad, la fuerza y la vitalidad a largo plazo.
La clase a la que se asistió tuvo lugar el viernes 16 de enero, de 4:30 a 5:30 p.m., organizada por GroupX en el UREC de la LSU, y dirigida por Camille Kattan, estudiante de segundo año de comunicación masiva con especialización en periodismo. Kattan, quien ya participaba en clases de Zumba y Turn Up Dance con GroupX desde su primer año, siempre ha sentido una vocación por la enseñanza del baile, remontándose a su experiencia como capitana de porristas en la escuela secundaria.
“Siempre me ha gustado enseñar a bailar”, afirmó Kattan. “En la escuela secundaria, era capitana de porristas. No había un equipo de baile, así que para mí era muy divertido enseñar a otros y verlos divertirse con lo que a mí me gusta.”
La instructora, Kattan, demostró ser un apoyo fundamental desde el inicio, transmitiendo una energía reconfortante. La dinámica de la clase se alejaba de la rigidez y la búsqueda de la perfección, priorizando la libertad de movimiento y la creatividad.
A medida que avanzaba la sesión, la atención se desplazó de la apariencia personal al disfrute del movimiento y al ejercicio físico. La motivación constante de Kattan, sus indicaciones claras y la adaptación a diferentes niveles de habilidad, hacían de esta clase una opción accesible para todos, incluso para aquellos sin experiencia previa en baile.
“Creo que Zumba es para cualquiera”, explicó Kattan. “Cualquier tipo de fitness basado en el baile es para cualquiera. Siempre trato de hacerlo accesible para todos. No todos pueden moverse de la misma manera, y eso está completamente bien.”
La atmósfera de la clase era palpable, con risas y concentración compartidas. La participación activa de los asistentes, solicitando repeticiones de los pasos, evidenciaba el entusiasmo general. Maria Jose Andino, estudiante de segundo año de ingeniería ambiental y asistente frecuente a las clases de Zumba, destaca su valor como una vía para reducir el estrés.
“Me ayuda a olvidarme durante una hora de cualquier otra cosa”, comentó Andino. “La vas a disfrutar. Te vas a sentir genial después, y es muy divertido. Todos se ríen y conoces gente nueva.”
La elección musical de Kattan, con canciones de origen hispano o latino, añadió un componente cultural enriquecedor a la experiencia. A pesar de no comprender las letras, la conexión con el ritmo y la apreciación de la musicalidad fueron suficientes para sumergirse en la atmósfera de la clase.
“Cada movimiento que hacemos está hecho con el propósito de seguir el ritmo de la música”, señaló Andino. “Es genial porque empiezas lento, luego vas a una intensidad muy alta y luego vuelves a ser lento también para un enfriamiento, para que no te sientas abrumado.”
La experiencia no solo representó una oportunidad para explorar una cultura diferente, sino también un recordatorio de la diversidad presente en la comunidad de la LSU. Kattan enfatizó la importancia de crear un espacio seguro e inclusivo para todos los participantes.
“Tenemos diferentes cosas e instructores que son muy apasionados”, explicó Kattan. “Para mí, no se trata solo del baile, sino de ayudar a otras personas y simplemente hacerlas sentir libres, y hacer de este un espacio muy seguro para cualquiera y todos. Creo que ese es honestamente todo el punto del trabajo.”
La clase de Zumba en el UREC se recomienda como una opción para ejercitarse y disfrutar de un ambiente positivo. Kattan se destaca como una instructora motivadora, capaz de inspirar a los participantes a conectar con la música y el baile. “Trabajo para mis estudiantes”, afirmó Kattan. “No trabajo para mi jefe; trabajo para mis estudiantes.”
Las clases de Zumba se ofrecen los martes y jueves de 7 a 8 p.m., y los viernes de 4:30 a 5:30 p.m. Para consultar el horario de otras clases de GroupX, se puede visitar el sitio web del UREC: UREC website.
