Un sistema de visualización de niveles de ruido operó entre abril y julio en Stadthausquai, cerca de Börsenstrasse – una zona popular entre aquellos que disfrutan de modificar sus vehículos para aumentar el ruido del motor. El dispositivo proporcionaba retroalimentación directa a los conductores: si el nivel de ruido superaba los 82 decibelios, aparecía en la pantalla un emoticono de «enfado» acompañado del mensaje «demasiado alto».
Sin embargo, el dispositivo no tuvo efecto en estos conductores. Las mediciones de ruido revelaron que no se abstuvieron de acelerar sus motores a pesar del emoticono y el mensaje de advertencia, según informó la ciudad el viernes.
Karin Rykart, responsable de seguridad (Los Verdes), tenía puestas más esperanzas en un radar de ruido que también se probó durante este verano. Estos dispositivos pueden identificar y registrar con precisión los vehículos que superan los límites de ruido permitidos.
Además, pueden determinar si el ruido se produce intencionadamente. Para Rykart, estos radares serían “un valioso apoyo para el trabajo policial”.
El gobierno federal se opone a los radares de ruido
No obstante, hasta la fecha no existe aprobación por parte del gobierno federal para su uso, y es poco probable que esto cambie en el futuro cercano. El Departamento Federal de Medio Ambiente, Transporte, Energía y Comunicaciones (UVEK) se pronunció recientemente en un informe en contra del despliegue de estos dispositivos.
En su lugar, recomendó el uso de los mismos sistemas de visualización de ruido que demostraron ser ineficaces en Zúrich. La ciudad de Zúrich expresó su decepción ante la recomendación de Berna, calificándola de “poco efectiva”.
