El Papa León XIV impulsa un diálogo ético con los gigantes tecnológicos sobre la inteligencia artificial
En un movimiento significativo para la diplomacia vaticana, el Papa León XIV ha abierto un nuevo capítulo en la relación entre la Iglesia y el sector tecnológico. A través de una reciente encíclica, el pontífice ha instado a establecer un diálogo profundo con los líderes de la industria de la inteligencia artificial (IA), advirtiendo sobre los riesgos éticos que conlleva el desarrollo acelerado de estas herramientas.
La intervención del Papa se centra en la necesidad de evitar que la tecnología se convierta en un instrumento de «exclusión, control o muerte». Según las advertencias del pontífice, la humanidad se enfrenta al riesgo de caer en una «nueva forma de esclavitud digital». Por ello, León XIV ha hecho un llamado enfático a «desarmar» la inteligencia artificial, sugiriendo que su avance no debe quedar supeditado exclusivamente a los intereses de las grandes corporaciones tecnológicas.

Este mensaje ha resonado en el ámbito de la innovación. Recientemente, el Papa mantuvo un encuentro con el cofundador de Anthropic, Dario Amodei, para discutir la protección de la dignidad humana en la era de la IA. Estas conversaciones subrayan la postura de la Santa Sede: el desarrollo tecnológico debe estar sujeto a una supervisión ética que trascienda la agenda de las empresas del sector.
La encíclica ha sido interpretada como un catalizador para una nueva etapa de interacción entre la autoridad religiosa y los responsables de la tecnología en Silicon Valley. Al proponer una visión humanista frente a la automatización, el Papa León XIV busca influir en el diseño de los marcos regulatorios y éticos que regirán el futuro de estas tecnologías, enfatizando que el progreso debe servir al bienestar común y no únicamente a las dinámicas de poder corporativo.
