9/11 cancers skyrocket nearly 1,700% as toxic toll on survivors surpasses first responders ahead of 25th anniversary

A 25 años de los ataques del 11 de septiembre, el número de personas diagnosticadas con cáncer relacionado con los atentados superó los 57,044 casos, impulsado por un aumento del 1,680% en la última década. Por primera vez, los sobrevivientes superan en número a los rescatistas afectados, mientras expertos advierten sobre el impacto crónico en la salud física y mental.

A medida que se aproxima el trágico vigésimo quinto aniversario de los ataques terroristas en Nueva York, las estadísticas revelan una crisis de salud pública persistente entre los sobrevivientes y los trabajadores de primera línea. Las certificaciones de cáncer entre quienes estuvieron expuestos en la zona cero y sus alrededores escalaron hasta alcanzar los 57,044 casos este año, en contraste con los 3,204 registrados en 2015, según los datos compilados por el Programa de Salud del World Trade Center.

Sobrevivientes superan a los rescatistas en diagnósticos de cáncer

Un cambio significativo en las cifras oficiales marca un hito doloroso en esta conmemoración. Por primera vez, la cantidad de casos de cáncer entre los residentes, trabajadores y estudiantes que se encontraba en las inmediaciones del World Trade Center ha superado la cifra correspondiente a los bomberos, policías y otros socorristas con exposición prolongada. De acuerdo con los registros publicados, los sobrevivientes suman 28,913 casos, lo que representa un incremento del 4,066% frente a los 694 reportados en 2015. Por su parte, los rescatistas acumulan 28,131 diagnósticos.

El repunte de la morbilidad se atribuye tanto a la toxicidad del aire respirado durante meses como al envejecimiento de la población afectada, que actualmente se encuentra en su mayoría entre finales de los 50, los 60 y principios de los 70 años. Los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) muestran que el 67% de los 145,275 miembros actuales del programa de salud están certificados por al menos una de las 69 afecciones oncológicas reconocidas, una proporción que supera con creces el promedio nacional estimado en torno al 40% por el Instituto Nacional del Cáncer.

leer más  Escape Room en Hospital Psiquiátrico: Proyecto Innovador

Michael Barasch señaló que el 11 de septiembre no terminó en esa fecha y que el reloj del cáncer sigue avanzando de manera ininterrumpida las veinticuatro horas del día, según indicó el abogado con clientes en el Programa de Salud del World Trade Center, citado por el New York Post.

El impacto humano se traduce en pérdidas diarias. El abogado Michael Barasch señaló que el sistema pierde aproximadamente dos clientes cada día y registra una nueva certificación oncológica cada 50 minutos. Hasta la fecha, al menos 9,425 personas han fallecido a causa de enfermedades derivadas de la tragedia, una cifra que triplica con creces las 2,977 vidas perdidas durante los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Variaciones raras y el testimonio de los afectados

Entre los diagnósticos recientes destacan tipos de cáncer inusuales. Las autoridades sanitarias documentan 82 casos de cáncer en la glándula timo, un órgano pequeño ubicado detrás del esternón cuyos tumores representan menos del 1% de todos los casos oncológicos a nivel general. Asimismo, se contabilizan 591 casos de tumores neuroendocrinos, 188 casos de cáncer de mama en hombres y 163 de cáncer cerebral, este último con un aumento de 14 casos durante el último trimestre.

Testimonios directos reflejan la crudeza de la exposición al polvo y los gases tóxicos. Leslie Lane, quien trabajaba en el edificio de World Financial Center para Merrill Lynch, recuerda haber presenciado la nube de polvo tras el impacto de los aviones. Años más tarde, durante un chequeo médico rutinario en 2020, le diagnosticaron cáncer de timo.

Leslie Lane declaró que el cáncer de timo es una forma muy rara de la enfermedad, señalando que ella no bebe ni fuma, y recordó que durante meses después se podía saborear el combustible en el aire al fondo de la garganta y la boca, agregando que aunque les insistían en que el aire era seguro, ella considera que no lo era, de acuerdo con sus declaraciones citadas por el New York Post.

leer más  Vacunación contra la gripe en 2024: baja cobertura en grupos prioritarios y actualizaciones clave en Porto Alegre y RS

Por su parte, James Ryan, un electricista que laboró en las tareas de excavación y en las estaciones de transporte del sitio, superó un cáncer de páncreas diagnosticado en etapa temprana tras someterse a una intervención quirúrgica en 2019.

Secuelas neurológicas y el costo del trastorno de estrés postraumático

Más allá de las enfermedades oncológicas, la investigación médica continúa explorando las cicatrices cognitivas y psicológicas de la catástrofe. Un estudio publicado en la revista Translational Psychiatry y liderado por el investigador Dr. Roberto Lucchini, de la Universidad Internacional de Florida (FIU), analizó las repercusiones a largo plazo en los rescatistas que experimentaron un trastorno de estrés postraumático (TEPT) crónico.

9/11 cancers skyrocket nearly 1,700% as toxic toll on survivors surpasses first responders ahead of 25th anniversary
Photo: kctv5.com

La investigación descubrió que aproximadamente el 23% de los participantes en las labores de rescate sufren de TEPT persistente y clínicamente significativo. Al analizar 99 escáneres de resonancia magnética cerebral mediante modelos de aprendizaje profundo, el equipo científico observó que el cerebro de los rescatistas con TEPT crónico aparentaba una edad biológica superior en unos tres años a su edad cronológica real.

El Dr. Roberto Lucchini, profesor de salud ambiental y ocupacional en la Universidad Internacional de Florida, expresó su preocupación de que, en última instancia, la complejidad de la exposición años más tarde pueda desencadenar un deterioro cognitivo, lo cual significa perder la memoria y la capacidad de concentración, según señaló en los informes institucionales.

Conmemoración y la evolución de la atención médica federal

Mientras la comunidad médica y los defensores de los derechos de los afectados preparan el simposio virtual titulado El 11 de septiembre a los 25 años: Honrando el pasado, protegiendo el futuro, organizado por el sistema de salud Mount Sinai, persisten los esfuerzos por mantener la visibilidad sobre la atención continua. El evento contará con la participación de figuras clave como la directora de los CDC, Dra. Erica Schwartz, y los doctores Michael Crane y Sandra Lowe, directores médicos de los centros clínicos de excelencia del programa en Mount Sinai.

leer más  Mapa de islotes pancreáticos revela claves sobre la diabetes
9/11 cancers skyrocket nearly 1,700% as toxic toll on survivors surpasses first responders ahead of 25th anniversary
Photo: Florida International University
9/11
Photo: amNewYork

La asistencia médica gratuita que hoy reciben miles de personas no estuvo garantizada desde el principio. Tras años de movilización comunitaria y financiera limitada por parte de la ciudad y organizaciones benéficas, el Congreso de los Estados Unidos aprobó en diciembre de 2010 la ley James Zadroga 9/11 Health and Compensation Act, dotándola inicialmente de 4.3 mil millones de dólares. La legislación lleva el nombre del detective del Departamento de Policía de Nueva York James Zadroga, quien falleció en enero de 2006 a los 34 años a causa de una enfermedad respiratoria derivada de sus 500 horas de labores en la zona cero.

A lo largo del país, el legado material de los atentados continúa movilizando a las comunidades. Recientemente, una viga de acero procedente de la Torre Sur llegó a Kansas City como parte de la gira nacional de la Fundación Tunnel to Towers, ofreciendo un espacio de memoria física para los ciudadanos y cuerpos de emergencia locales que honran el vínculo inquebrantable de los rescatistas a dos décadas y media del trágico suceso.

También te puede interesar

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.