No es casualidad que nos guste volver a ver ciertas películas o series una y otra vez. Revisitar contenidos familiares ofrece múltiples beneficios, entre ellos, una sensación de calma y bienestar. Según los psicólogos, estas sensaciones contribuyen a desarrollar nuestra inteligencia emocional.
La época navideña es un momento ideal para (re)disfrutar de nuestros filmes y series favoritos. Desde Love Actually
hasta The Holiday
, pasando por Mi pobre angelito
, Die Hard
o incluso la saga Harry Potter
… cada uno tiene sus “películas reconfortantes”, es decir, aquellas que nos producen el mismo efecto que un objeto de apego. Y esto no es una coincidencia. Esta práctica presenta numerosos beneficios psicológicos que, a su vez, nutren nuestra inteligencia emocional: la capacidad de identificar y gestionar nuestras propias emociones, así como las de los demás. En la definición compartida por la revista especializada PsychologyToday
, esta habilidad engloba competencias como la conciencia emocional, que es la capacidad de identificar y nombrar nuestras emociones, pero también de movilizarlas, gestionarlas y aplicarlas a tareas como la reflexión y la resolución de problemas.
Un sentimiento de nostalgia y seguridad
La repetición de la visualización nos reconforta, nos proporciona una sensación de control y nos reconecta con nuestro pasado
, explica Robert N. Kraft, profesor emérito de psicología cognitiva en la Universidad de Otterbein, en Estados Unidos. Volver a ver un programa que conocemos nos brinda una emoción esperada. Muchos ven sus películas navideñas favoritas en esta época del año porque quieren revivir la historia y la emoción que anticipan
, comenta un investigador en un artículo publicado en la revista PsychologyToday
(nouvelle fenêtre). La familiaridad aporta una sensación de seguridad, a la vez que evoca la nostalgia.
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¿Cómo ayudan las películas que conocemos a reducir el estrés?
Si volver a ver una película conocida podría parecer pereza, ¡no lo es! Según Robert N. Kraft, es simplemente una forma de ahorrar energía, un deseo fundamental de la evolución. Pamela Rutledge, directora del Centro de Investigación en Psicología de los Medios y profesora del programa de Psicología de los Medios de la Universidad Fielding Graduate, explica que esta economía de energía al ver una “película o serie reconfortante” favorece la disminución del estrés. “Saber lo que va a pasar nos permite controlar nuestras emociones y cuidar nuestro bienestar, especialmente en momentos de estrés como las fiestas. La repetición de la visualización también alivia nuestra carga cognitiva: nuestro cerebro tiene que esforzarse menos para procesar la información, lo que nos permite sumergirnos plenamente en la experiencia, apreciar los detalles que se nos escaparon la primera vez o profundizar nuestra conexión con los personajes, la trama o las personas que nos rodean
“, explica la psicóloga en otro artículo (nouvelle fenêtre) de la revista estadounidense. Gracias a esta reducción del estrés y al conocimiento de la trama, el cerebro puede concentrarse mejor en el anclaje emocional.
