Una reciente revisión de estudios sugiere que el óxido nitroso, comúnmente conocido como gas de la risa, podría ser una solución eficaz para tratar la depresión grave. La investigación indica que este tratamiento actúa de forma rápida, segura y consistente, incluso en situaciones de crisis suicidas agudas.
A pesar de estos hallazgos prometedores, su uso generalizado es limitado. Se investigan las razones detrás de esta falta de implementación, incluyendo la posibilidad de que intereses económicos estén obstaculizando su difusión. Se ha observado que el óxido nitroso puede ayudar a calmar la intensidad de los pensamientos.
