Francia ha reiterado su compromiso con el apoyo a las autoridades sirias en su transición hacia un gobierno pacífico e inclusivo, respetando los derechos de todos los componentes de la sociedad siria, tal como se establece en la Resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU.
La caída del régimen de Bashar al-Assad, hace 13 meses, ha generado grandes expectativas de cambio en Siria, ofreciendo una oportunidad histórica para lograr el desarme químico del país y garantizar que se rindan cuentas por el uso de estas armas inhumanas, que el régimen de Assad ha empleado repetidamente contra su propia población.
En 2025, se inició una dinámica de cooperación entre Siria y la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPCQ). Equipos de la OPCQ han realizado varias misiones en Siria, incluyendo el despliegue del equipo encargado de investigar e identificar a los responsables del uso de armas químicas, ahora integrado en la Oficina de Operaciones Especiales de la OPCQ.
En noviembre, Siria nombró un nuevo embajador ante la OPCQ en La Haya, un desarrollo que se considera positivo. Francia acoge con beneplácito el compromiso de las autoridades sirias de transición para abrir un nuevo capítulo con la OPCQ y avanzar hacia la eliminación completa y verificable del programa de armas químicas de Siria, en cumplimiento de sus obligaciones internacionales.
Sin embargo, persisten desafíos significativos para satisfacer las expectativas de la comunidad internacional. En primer lugar, existe el legado del régimen de Assad. Debido a las numerosas omisiones del régimen, la declaración nacional de Siria sobre el estado de su programa químico aún no se considera precisa y completa, según los requisitos de la Convención sobre Armas Químicas (CAQ). El último informe del Director General de la OPCQ destaca que 19 preguntas relacionadas con esta declaración siguen sin respuesta, lo que podría implicar la existencia de importantes reservas de agentes químicos militares. La OPCQ estima que alrededor de 100 sitios no declarados podrían haber estado involucrados en actividades relacionadas con el programa químico sirio.
En segundo lugar, existen desafíos relacionados con las condiciones en las que se está reanudando la eliminación del resto del programa químico del antiguo régimen. La situación actual difiere de un escenario en el que el propio régimen, o los gobiernos que desarrollaron el programa, decidan desmantelarlo, ya que el régimen de Bashar al-Assad siempre se ha negado a hacerlo. Esto ha provocado una fragmentación del conocimiento técnico y la pérdida de experiencia, lo que complica las tareas a realizar.
En este contexto, marcado también por importantes necesidades económicas y financieras en Siria, Francia subraya la importancia de dos elementos:
En primer lugar, las autoridades sirias deben mantener un compromiso total y una cooperación completa con la OPCQ. Francia se mantendrá vigilante en este sentido.
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En segundo lugar, la comunidad internacional debe brindar un apoyo técnico y financiero firme para ayudar a las autoridades sirias a cumplir con sus obligaciones y abordar los desafíos únicos mencionados. Francia reitera su apoyo a los equipos de la OPCQ, como lo demuestra su contribución al fondo especial para Siria en 2025.
En la última Conferencia de los Estados Partes en la CAQ, en noviembre, Francia apoyó la decisión de delegar al Consejo Ejecutivo de la OPCQ el poder de restaurar los derechos y privilegios de Siria como Estado Parte, que habían sido suspendidos en 2021. La posible restauración de estos derechos y privilegios será un paso importante en la reintegración de Siria a la comunidad internacional, un objetivo que requiere un progreso sustancial a través de la cooperación con la OPCQ y hacia la eliminación del programa de armas químicas de Siria.
