Un proveedor de autopartes ha anunciado el cierre de su planta en Londres, lo que genera incertidumbre sobre el futuro laboral de más de 130 trabajadores locales.
La decisión de la compañía deja en una situación precaria a los empleados de la fábrica, sin que por el momento se conozcan detalles sobre posibles recolocaciones o planes de apoyo.
El impacto del cierre se siente especialmente en la comunidad local, que dependía en gran medida de los empleos generados por esta industria.
