La municipalidad de Castelnau inauguró la instalación de dos profesionales de la salud independientes: Christian Lapsolu, cirujano dentista, y Cézarine Deltour, quiropráctica. Ambos han optado por ejercer de forma independiente y establecerse de manera permanente en la localidad, utilizando las instalaciones de la antigua residencia de ancianos, recientemente renovadas por el ayuntamiento.
Un proyecto rápido y eficaz
Tras una visita guiada por los espacios renovados, el alcalde Dominique Marin recordó el origen del proyecto. En marzo de 2024, un primer contacto con el futuro dentista dio inicio a la idea. Ante la inviabilidad de integrarse en el polo de salud en proyecto debido a los plazos, la municipalidad aprovechó la oportunidad que ofrecía la disponibilidad de una sección de la antigua residencia, mientras que otra parte ya alberga un centro de salud.
En cuatro meses y medio, los artesanos transformaron siete antiguas habitaciones en consultorios modernos y funcionales. El costo total de la operación ascendió a 150.000 euros, financiados con 50.000 euros del Estado, 30.000 euros del Departamento y 70.000 euros del municipio. El alcalde también anunció la próxima llegada de una logopeda, lo que fortalecerá aún más la oferta de atención médica local.
Serge Rigal destacó que esta iniciativa demuestra la capacidad de los territorios rurales para encontrar soluciones concretas a los desafíos de la salud. Elogió la rehabilitación de un edificio antiguo, evitando su abandono, e instó a multiplicar este tipo de ejemplos.
Claire Raulin, por su parte, subrayó la importancia de estos proyectos para la demografía médica y la revitalización de los pueblos. La antigua residencia de ancianos, ahora con usos múltiples –salud, cultura y vida asociativa–, representa, según ella, una política pública destinada a devolver actividad y cohesión social al corazón de las comunidades. Una dinámica que ofrece esperanza para Castelnau y sus habitantes.
