Hace poco más de un año, Jaecoo era una marca desconocida. Hoy, el Jaecoo 7 se ha posicionado como uno de los vehículos más vendidos en el Reino Unido, generando preocupación entre las marcas automotrices tradicionales.
Para dimensionar su éxito, en diciembre pasado fue el sexto coche más vendido del país, superando a modelos consolidados como el Mini Cooper, el Tesla Model 3 y el Nissan Juke. En redes sociales, ha ganado el apodo, a veces despectivo, de “Range Rover de Temu”.
Este apelativo, inicialmente una burla, ha resultado ser una estrategia de publicidad gratuita para el Grupo Chery, que ha sabido capitalizarlo. El Jaecoo 7 presenta un diseño notablemente similar al de un Range Rover, pero con un precio inferior en 15.000 euros, una garantía más extensa y un equipamiento más completo. Para muchos consumidores, la decisión de compra resulta evidente.
Curiosamente, el modelo no ha recibido una acogida entusiasta por parte de la prensa automotriz especializada del Reino Unido. Diversas revistas han emitido críticas severas, otorgándole calificaciones inferiores a 5 puntos en sus pruebas, destacando una conducción poco destacada, un sistema multimedia poco intuitivo y una excesiva intervención de los sistemas de asistencia electrónica. No obstante, tras probarlo nosotros mismos, si bien no lo consideramos el mejor de su categoría, su precio resulta un factor determinante.
Como es habitual con los vehículos chinos, los consumidores han optado por ignorar las opiniones de los expertos y han mostrado un fuerte interés en la compra de Jaecoo.
La propuesta de Jaecoo responde a una demanda existente en el mercado: un SUV de gran tamaño, con una estética que evoca vehículos de alta gama, bien equipado y con una garantía de siete años –el doble del estándar–, todo ello a un precio competitivo. Bajo el capó, ofrece un motor gasolina de 143 CV que cumple con las expectativas sin destacar especialmente, pero tampoco incurre en promesas falsas. La marca también ofrece versiones híbridas, híbridas enchufables y modelos eléctricos que han generado interés.
El éxito de Jaecoo no es un fenómeno aislado, sino un indicador de tendencias. Actualmente, uno de cada diez coches vendidos en el Reino Unido (y en España) es de origen chino, duplicando la cifra de hace un año. Marcas como Jaecoo y BYD están experimentando un crecimiento acelerado, y se especula con la posibilidad de que se establezcan fábricas chinas para producir vehículos directamente en territorio británico.
La conclusión, aunque incómoda para algunos, es clara: el prestigio ya no es el factor determinante en la decisión de compra. Si un vehículo ofrece una apariencia premium, un precio significativamente menor y una fiabilidad demostrada, el consumidor medio parece priorizar estos aspectos por encima del origen del fabricante. El “Range Rover de Temu” no solo es una realidad, sino que está ganando terreno, desafiando a los fabricantes europeos que han incrementado sus precios en los últimos años, distanciándose así de un público que busca vehículos asequibles, atractivos y sin complicaciones.

