Una madre relató su sorpresa al enterarse de que su bebé, aún en el vientre, necesitaba transfusiones de sangre. Laura Fricker, de Weston-super-Mare en North Somerset, descubrió durante su embarazo de Sebastian, quien ahora tiene 8 años, que el niño sufría de anemia severa y requirió dos transfusiones intrauterinas.
“Absolutamente no tenía idea de que esto fuera posible, nunca había oído hablar de transfusiones en bebés”, comentó Fricker.
Su testimonio se produce en un momento en que el Servicio Nacional de Sangre y Trasplantes (NHSBT) del Reino Unido enfrenta una escasez anual de más de 200.000 donantes para satisfacer la demanda.
