Jakarta – En abril de 2005, residentes y protectores de animales en Hamburgo, Alemania, fueron testigos de un fenómeno natural desconcertante. Cientos de ranas comenzaron a hincharse repentinamente y a “explotar” espontáneamente en los alrededores de lagos y zonas húmedas del distrito de Altona. Lo que parecía una maldición resultó ser un evento documentado en informes científicos.
El suceso fue reportado inicialmente por un conservacionista local, quien descubrió ranas que se inflaban hasta duplicar o triplicar su tamaño normal antes de estallar, dispersando sus órganos internos a una distancia de aproximadamente un metro. Se estima que entre cientos y más de mil ranas experimentaron este fenómeno en cuestión de días.
Según los informes de campo recopilados por investigadores, la explicación más probable no se relaciona con virus o infecciones comunes, sino con una interacción predatoria y una respuesta fisiológica extrema. El veterinario local, Dr. Franz Mutschmann, involucrado en el examen inicial de los cadáveres de las ranas, propuso una hipótesis.
“Podría ser una reacción defensiva ante el ataque de aves carroñeras, como los cuervos, que provocan que las ranas traguen aire y se expandan al ser atacadas”, explicó Mutschmann, según citó IFL Science.
En su hipótesis, las aves, como los cuervos, intentarían picotear el interior del cuerpo de la rana para alcanzar órganos blandos como el hígado, creando una abertura en el cuerpo del anfibio. En respuesta, la rana podría expandirse en un intento de supervivencia. Sin embargo, debido al daño en sus órganos internos, la presión interna creciente provocaría la ruptura de las paredes del cuerpo de la rana y, consecuentemente, la explosión.
No obstante, esta explicación no ha sido aceptada por completo por la comunidad científica. Numerosos ornitólogos argumentan que la teoría predatoria carece de evidencia sólida. Algunas investigaciones oficiales concluyeron que el fenómeno, hasta la fecha, no tiene una explicación científica satisfactoria, quedando registrado como uno de los ejemplos de fenómenos inexplicables en la biología animal.
Otros científicos también consideran la posibilidad de que se trate de un efecto diferente, como la acumulación de gases internos debido a la descomposición anaeróbica en ranas que ya habían muerto a causa de condiciones ambientales extremas o estrés físico, similar a los casos de explosión en grandes carroñas como las de ballenas. Sin embargo, una vez más, la evidencia empírica contundente es limitada.
En cualquier caso, el incidente de las ranas que explotan masivamente sigue siendo una de las historias más inusuales en el mundo de la biología animal, apareciendo frecuentemente en listas de los fenómenos naturales más extraños jamás registrados. Este evento también sirve como recordatorio de que aún existen muchos procesos naturales que no se comprenden completamente por la ciencia moderna.
(rns/rns)
