La creencia de que la imaginación y la fantasía son capacidades exclusivamente humanas podría estar siendo desafiada por recientes investigaciones. Estudios con bonobos y otros primates demuestran que estos animales también son capaces de crear escenarios imaginarios y participar en juegos de simulación, como si estuvieran organizando un “té” o realizando otras actividades ficticias.
Estos hallazgos, reportados por medios como De Telegraaf, Jeugdjournaal, VRT, NRC y Scientias.nl, sugieren que la capacidad de imaginar y crear escenarios hipotéticos no es exclusiva de los seres humanos, sino que está presente en otras especies, especialmente en los primates no humanos.
Estos experimentos abren nuevas vías para comprender la evolución de la cognición y la inteligencia, y nos obligan a reconsiderar nuestra posición en el reino animal. La fantasía, por lo tanto, podría no ser un rasgo definitorio de la humanidad, sino una capacidad compartida con otras especies inteligentes.
