Ausencia de formalidades en la reciente reunión entre Netanyahu y Trump
Según informes, el encuentro más reciente entre el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente estadounidense, Donald Trump, difirió significativamente de las reuniones previas desde 2016. En esta ocasión, se omitieron las formalidades protocolarias tradicionales. Netanyahu no fue recibido en la Casa Blanca con los honores habituales, no se permitió a los periodistas tomar fotografías y la sesión de diálogo no se abrió a preguntas de la prensa. Tampoco se celebró una conferencia de prensa conjunta al término de las conversaciones.
Asimismo, Netanyahu evitó realizar declaraciones a los medios de comunicación, una actitud que la prensa ha calificado como inusual.
Se destaca que la breve duración de la visita, de poco más de 30 horas, refleja la delicada situación actual y constituye una excepción en el contexto de las reuniones bilaterales entre ambas partes.
El dossier iraní en segundo plano
La información indica que la administración estadounidense no mostró interés en destacar públicamente el tema iraní, optando por mantener el encuentro a puerta cerrada como parte de una estrategia para evitar declaraciones públicas sobre este complejo asunto.
El senador John Kennedy declaró que Trump está comprometido con el pueblo iraní, pero que sigue una “estrategia prudente, sin movimientos precipitados”. Esta postura fue reiterada por el senador Lindsey Graham, quien señaló que el presidente está considerando cuidadosamente sus opciones, a pesar de su firmeza hacia Irán.
La prensa señala que los mensajes provenientes de la administración estadounidense sugieren que una acción contra Teherán es ahora una cuestión de cuándo, y no de si. Se considera que las posibilidades de alcanzar un acuerdo entre ambas partes son actualmente limitadas.
Se citaron declaraciones de Trump en Fox News, en las que enfatizó la necesidad de abordar el programa de misiles iraní y otros asuntos relacionados.
Mensajes cruzados en un contexto de escalada
Por otro lado, se informa que Teherán está enviando señales de preparación para un posible enfrentamiento, evidenciado en el ambiente de los recientes eventos oficiales y su firme postura en temas que Washington considera condiciones esenciales para cualquier negociación.
La prensa concluye que la aparente calma mediática no necesariamente refleja la naturaleza de las discusiones a puerta cerrada, sino que podría indicar la sensibilidad de la situación y la complejidad de los cálculos políticos de ambas partes.
