Una marca de patatas fritas de lujo, importadas de España, ha llegado al mercado neozelandés con un precio considerablemente elevado. Estas patatas, distribuidas por Sabato, se posicionan en el segmento premium del mercado.
Elaboradas con patatas ibéricas y aromatizadas con trufas negras, la empresa las describe como un producto gourmet, más adecuado para un aperitivo sofisticado que para el almuerzo infantil.
La cadena de supermercados justifica el alto precio de las patatas fritas por los costes asociados a su producción y transporte desde España.
Un portavoz de Consumer NZ señaló que las empresas tienen libertad para fijar sus propios precios, y que los consumidores son quienes deciden en qué gastar su dinero. Recomiendan utilizar el precio por unidad –por ejemplo, por cada 100 gramos– para comparar el valor real de diferentes presentaciones y tamaños en los supermercados.
En otros mercados, la marca Torres ofrece sabores inusuales como vino espumoso, caviar, foie gras y pepinillos, además de las populares patatas con trufa negra. En Nueva Zelanda, actualmente solo está disponible el sabor a trufa negra.
Se ha contactado con Torres Selecta para obtener comentarios.
