Sony y Nintendo se ven afectadas por la escasez de memoria RAM, impulsada por la creciente demanda de los centros de datos de inteligencia artificial. Según fuentes de la industria citadas por Bloomberg, Sony estaría considerando retrasar el lanzamiento de su próxima consola PlayStation hasta 2028 o incluso 2029, en respuesta al aumento de los costos y la disminución del suministro de chips. Por su parte, Nintendo podría aumentar el precio de su consola Switch 2, actualmente en $450, este mismo año.
Este posible retraso representaría un cambio significativo en el ciclo de lanzamiento habitual de Sony, que ha presentado una nueva generación de consolas cada seis o siete años desde el debut de la PlayStation original en 1994. Dado que la actual PlayStation 5 se lanzó en noviembre de 2020, se esperaba que su sucesora viera la luz antes de finales de 2027.
La escasez de memoria también supone un revés para Nintendo, que el año pasado optó por no aumentar el precio de lanzamiento de la Switch 2 a pesar de los aranceles impuestos por la administración Trump. Bloomberg no especifica en qué medida podría incrementarse el precio. Hemos contactado con Sony y Nintendo para obtener comentarios.
