La guerra entre Estados Unidos e Irán se vislumbra cada vez más cercana, según un informe del portal Axios, que identifica seis factores clave que sugieren una posible acción militar por parte del presidente Donald Trump.
Desde hace meses, Washington y Teherán mantienen conversaciones intermitentes sobre el programa nuclear iraní. Mientras que la administración Trump ha expresado su deseo de alcanzar un nuevo acuerdo, algunos de sus aliados también han insinuado la posibilidad de un cambio de régimen en Irán.
La situación se complica aún más con la postura de Israel, que se estaría preparando para un conflicto en cuestión de días y abogaría por una operación a gran escala.
Axios señala que Trump estuvo cerca de ordenar un ataque contra Irán a principios de enero, en respuesta a la represión de las protestas por parte del régimen. Sin embargo, la decisión se pospuso debido a la falta de recursos militares estadounidenses en la región en ese momento. Posteriormente, Trump retomó las conversaciones nucleares y desplegó buques de guerra y aviones de combate en el Golfo Pérsico.
El portal también destaca que las reiteradas amenazas a Irán y el envío de portaaviones a la región han generado expectativas globales sobre un posible ataque, especialmente si no se logra un acuerdo rápidamente. No obstante, Axios indica que no hay indicios de que un acuerdo esté cerca y que una retirada ahora no encaja con la personalidad de Trump.
Israel se prepara para un ataque
La presión por parte de Israel es otro factor importante. Las autoridades israelíes se estarían preparando para un conflicto inminente y favorecerían una operación de gran envergadura.
Además, Axios subraya que la actual coyuntura del mercado petrolero podría representar una oportunidad estratégica para Trump. Los mercados están bien abastecidos, los precios son relativamente bajos y la capacidad de Irán para intervenir es limitada. Un ataque podría elevar significativamente los precios, aunque el aumento probablemente sería moderado.
Finalmente, Axios menciona la percepción de debilidad del régimen iraní, debido a las protestas masivas y los ataques israelíes y estadounidenses del año pasado. Si bien Irán seguramente respondería a un ataque, las autoridades israelíes y estadounidenses podrían considerar que la respuesta sería más limitada que en el futuro.
