Los mercados financieros globales muestran sensibilidad ante las crecientes tensiones geopolíticas en Oriente Medio, especialmente en relación con Irán. El precio del petróleo ha experimentado un fuerte repunte, registrando el mayor incremento desde octubre, impulsado por la preocupación ante posibles conflictos que interrumpan el suministro.
En Wall Street, se observó una ligera caída, influenciada por datos económicos mixtos y la incertidumbre generada por la situación en Irán. Sin embargo, el crudo y el oro se beneficiaron de la aversión al riesgo, con un aumento en su demanda como activos refugio.
El petróleo Brent superó la barrera de los 70 dólares por barril, consolidando una tendencia alcista. Esta subida se suma a la presión sobre los mercados bursátiles, que también han experimentado retrocesos. Las acciones retrocedieron mientras Brent continuaba su ascenso por encima de los 70 dólares.
La escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán sigue siendo el principal catalizador de la volatilidad en los mercados. El Dow Jones Industrial Average también reflejó esta preocupación, registrando pérdidas en la sesión de hoy. El enfoque del mercado se centra cada vez más en el impacto potencial de un conflicto en el suministro energético global y en la economía mundial.
En resumen, la combinación de datos económicos inciertos y tensiones geopolíticas ha generado un entorno de cautela en los mercados, con el petróleo como principal beneficiario de la situación actual.
