La sección local de la Asociación de Pensionistas y Viudas de la Marina Mercante y la Pesca de Morbihan celebró su asamblea general el jueves 19 de febrero de 2026, en un contexto de disminución de sus miembros. Según su presidente, Jean-Pierre Le Franc, “En 2025 éramos 69 miembros. ahora solo somos 63”. No obstante, la sección cuenta con 39 simpatizantes, “indispensables para organizar manifestaciones y eventos”, añadió.
La junta directiva acordó mantener el importe de la cuota, con un ligero aumento de un euro en el “demi-soldier”, que pasará a ser de 5,50 €.
Entre las fechas importantes a recordar se encuentran la comida de los marineros el 22 de febrero en Languidic, la asamblea general departamental el 2 de mayo en el Palais des arts de Vannes y el Congreso Nacional el 20 de septiembre en Gravelines (Norte). Este año, la sección propone una excursión el 23 de junio a “Venise verte” en el marais poitevin, con 30 plazas reservadas para Séné y 24 ya ocupadas.
Reivindicaciones a nivel nacional
Serge Cantaloube, presidente departamental, repasó las mociones dirigidas a las autoridades y ministerios competentes. La federación denuncia la insuficiencia de las pensiones de viudedad percibidas por las viudas de marineros, que a menudo están por debajo del umbral de pobreza. Reclaman igualdad de trato para la invalidez permanente parcial, que se cubre a partir del 1% en el régimen general, frente al 10% en el régimen de los marineros, así como la posibilidad de acumular jubilación anticipada y pensión de invalidez por enfermedad profesional. Otra petición es la validación de los periodos de indemnización de una pensión de invalidez accidental por la caja de jubilación. “Seguimos comprometidos con el régimen de los marineros”, insistió.
Mutua y búsqueda de relevo
En cuanto a la mutua, los miembros recibieron en octubre una transferencia de 44 € de Harmonie Mutuelle. La cuota aumenta un 4%, un incremento contenido gracias a una ratio prestaciones/cotizaciones reducida al 91%, frente al 101,2% del año pasado.
Finalmente, Jean-Pierre Le Franc y la tesorera, Jacqueline Le Franc, desean pasar el testigo. Si no encuentran sucesores, la sección de Séné podría cesar sus actividades. “Sin representantes, el gobierno podría integrarnos en el régimen general, cuando nos beneficiamos de ventajas como la jubilación a los 55 años”, advirtieron.
