La influenza ha sido durante mucho tiempo un factor documentado en la morbilidad y mortalidad cardiovascular, especialmente entre grupos de alto riesgo. COVID-19 ha alterado notablemente la estacionalidad y el curso natural de la influenza pandémica, con amplias implicaciones para las complicaciones cardíacas relacionadas. Una revisión reciente examina la interacción entre la influenza y las enfermedades cardiovasculares, incluyendo el infarto de miocardio, la insuficiencia cardíaca congestiva, el accidente cerebrovascular y otros eventos cardíacos agudos.
El estudio analiza el impacto de la pandemia de COVID-19 en la dinámica de transmisión de la influenza, las políticas de salud pública y la creciente carga de complicaciones cardiovasculares. La evidencia actual sugiere que ambas enfermedades exacerban la disfunción endotelial, la inflamación sistémica y los estados protrombóticos, aumentando así el riesgo cardiovascular.
Un análisis comparativo de las complicaciones cardíacas relacionadas con la influenza antes y después de COVID-19 permite identificar tendencias emergentes y orientar futuras estrategias preventivas. Ante el reciente resurgimiento de la influenza tras la relajación de las medidas de mitigación de COVID-19, se considera crítico maximizar la cobertura de vacunación y colaborar en el manejo de las infecciones virales en pacientes con enfermedades cardiovasculares.
La investigación destaca la necesidad de comprender las consecuencias cardíacas a largo plazo y la urgencia de implementar estrategias de salud pública específicas para contrarrestar las amenazas cardiovasculares mediadas por virus. En la era post-COVID, integrar las estrategias de vacunación contra la influenza y el COVID-19 en el manejo del riesgo cardiovascular podría representar una oportunidad fundamental para reducir la morbilidad y mortalidad cardiovascular desencadenadas por virus.
Palabras clave: COVID-19. complicaciones cardiovasculares; influenza; infarto de miocardio; intervenciones de salud pública.
