Una nueva investigación publicada en Advanced Science revela que el músculo esquelético retiene una “memoria molecular” de periodos repetidos de inactividad, y que esta memoria difiere significativamente entre músculos jóvenes y viejos.
El estudio investigó la inmovilización repetida de las extremidades inferiores en adultos jóvenes y un modelo refinado de rata envejecida, integrando análisis fisiológicos, multiómicos, inmunohistoquímicos, bioquímicos y de células madre musculares humanas (MuSC).
Los hallazgos sugieren que el músculo esquelético no olvida la falta de uso, manteniendo un registro a nivel molecular que podría influir en la recuperación y adaptación futura.
