Para jóvenes que crecieron con poca autonomía, decidir cómo gastar su dinero puede sentirse como una de las pocas elecciones que realmente les pertenecen.
“Por supuesto, no es fácil cuando vemos que toman malas decisiones”, comenta Soh, añadiendo que a veces estas lecciones deben aprenderse “a la manera difícil”.
Sin embargo, enfatiza que esperar que jóvenes de 19 a 21 años, sin el respaldo familiar, puedan asumir el costo total del alquiler en el mercado abierto “no es realista”. Por ello, el programa Thrive21+ está diseñado para brindarles apoyo y espacio para practicar la vida independiente.
Cuando finalizó el contrato de arrendamiento de dos años el pasado julio, surgió otra lección para los participantes. La pintura se estaba desconchando en algunas partes del piso y se les exigió pagar una nueva capa. Aunque algunos de los defectos no fueron su culpa, Edward reconoció que el contrato estipulaba que los inquilinos eran responsables de las reparaciones.
Este episodio puso de manifiesto cómo los propietarios e inquilinos pueden interpretar las cláusulas de manera diferente. “Lección aprendida”, dijo Edward. “Si alguna vez volvemos a alquilar, sabremos qué buscar en el contrato”.
CAS cubrió el costo de la repintura.
