El Estado Mayor ucraniano informó este miércoles sobre una operación militar en la región rusa de Leningrado, donde habría sido alcanzado un buque patrullero rompehielos del modelo ‘Grupa’, proyecto 233550, mientras se encontraba en los astilleros del puerto de Víborg, en el mar Báltico. La nave, según se indicó, iba a ser utilizada por el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) y tiene capacidades tanto civiles como militares. Las autoridades ucranianas no han proporcionado detalles sobre la magnitud de los daños sufridos por el buque.
Posteriormente, el Ministerio de Defensa ruso confirmó que territorio ruso fue atacado durante la noche con un total de 386 drones, de los cuales 56 se dirigieron contra la región de Leningrado, donde se ubica el puerto de Víborg. Uno de los impactos provocó un incendio en la terminal portuaria de Ust-Luga, también en Leningrado, tras el impacto de un dron en una de sus infraestructuras, según informaron las autoridades rusas. El gobernador regional, Aleksandr Drozdenko, declaró en redes sociales que el incendio estaba “bajo control” y que, hasta el momento, no se habían reportado víctimas. El puerto de Ust-Luga es un punto clave para las exportaciones rusas de petróleo, fertilizantes y carbón, situado en el golfo de Finlandia, cerca de la frontera con Estonia. Drozdenko no especificó qué parte de la instalación resultó dañada.
En las últimas semanas, Ucrania ha intensificado sus ataques contra infraestructura rusa, incluyendo refinerías, depósitos de petróleo y puertos, calificando estas acciones como una retribución legítima y un intento de reducir los ingresos energéticos que financian la guerra. A principios de esta semana, Ucrania atacó el puerto ruso de Primorsk, en el mar Báltico, provocando un incendio visible desde imágenes satelitales. Además, un ataque con cohetes ucranianos causó “daños graves” en instalaciones de electricidad y agua en la región fronteriza rusa de Bélgorod, según el gobernador Viacheslav Gladkov.
El Ministerio de Defensa ruso afirmó haber interceptado y destruido 389 drones ucranianos en la última jornada, principalmente en zonas fronterizas con Ucrania y en las inmediaciones de Moscú. Durante el mismo período, Rusia lanzó cerca de 1.000 drones contra Ucrania en 24 horas, lo que provocó ocho muertos, daños en el centro histórico de Leópolis y en viviendas del oeste del país durante la tarde del martes.
El presidente ucraniano Volodímir Zelensky condenó los ataques rusos, calificándolos de “depravación absoluta”, y prometió una respuesta. Señaló que, hasta el momento, “no hay avances reales” en las negociaciones para un acuerdo de paz, tras el regreso de la delegación ucraniana de conversaciones en Estados Unidos. Reiteró que “Rusia no quiere avanzar hacia la paz”.
