El consumo de alimentos ultraprocesados se asocia con una menor fertilidad y afecta el desarrollo embrionario
Un estudio prospectivo poblacional realizado en el marco de la cohorte Generation R Next de Rotterdam y publicado en la revista Human Reproduction ha analizado la relación entre el consumo de alimentos ultraprocesados durante el periodo periconcepcional, la fertilidad y el desarrollo embrionario temprano.
La investigación revela que la dieta de los padres, y específicamente la ingesta de alimentos ultraprocesados, puede influir tanto en la probabilidad de concepción como en las primeras etapas del desarrollo del embrión, aunque los efectos varían según el género.
Impacto en la fertilidad masculina y femenina
Los resultados sugieren que la dieta del hombre desempeña un papel importante en la fertilidad, independientemente de la alimentación de su pareja. En concreto, un consumo elevado de alimentos ultraprocesados en los hombres se ha asociado con una disminución de la fertilidad y un mayor riesgo de subfertilidad.

Por el contrario, en el caso de las mujeres, el estudio no encontró asociaciones consistentes entre el consumo de estos alimentos y la fertilidad.
Efectos en el desarrollo embrionario temprano
A pesar de no afectar la fertilidad femenina, un mayor aporte materno de alimentos ultraprocesados se vinculó con un impacto negativo en el desarrollo embrionario durante el primer trimestre. Los hallazgos principales incluyen:
- Menor tamaño embrionario: a las 7 semanas, se observó una disminución de -0.13 en la puntuación de la desviación estándar por cada incremento en el consumo.
- Reducción del saco vitelino: el volumen del saco vitelino resultó reducido en casos de un consumo elevado de estos productos.
El estudio destaca que estos efectos pueden aparecer incluso ante variaciones moderadas en el consumo de alimentos ultraprocesados.
El contexto de los primeros 1000 días
La investigación enfatiza que el periodo comprendido desde la concepción hasta los dos años de vida —los primeros 1000 días— es una etapa crítica para la salud a largo plazo y el desarrollo biológico. Durante esta fase, el desarrollo embrionario es extremadamente sensible a factores ambientales, incluida la nutrición de los padres.
En la actualidad, el consumo global de alimentos ultraprocesados ha aumentado significativamente, llegando a representar entre el 50% y el 60% del aporte calórico diario en algunos países desarrollados. Estos productos se caracterizan por un alto contenido de azúcares, grasas saturadas y aditivos, mientras que son deficientes en nutrientes esenciales.
