El comercio entre Estados Unidos y China no solo ha experimentado una desaceleración, sino un colapso. La implementación de aranceles que alcanzaron hasta el 145% ha revertido 25 años de integración económica en un periodo inferior a un año.
Contracción del comercio bilateral y cifras récord
Datos recientes de agencias federales, específicamente del Census Bureau y la Bureau of Economic Analysis de Estados Unidos, confirman una tendencia decreciente en el comercio directo entre ambas potencias. En febrero, el déficit de bienes de Estados Unidos con China se situó en 13,100 millones de dólares, una cifra marginalmente superior a los 12,700 millones registrados en enero, pero que se mantiene en niveles históricamente bajos.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) señaló que, durante 2025, el déficit comercial de bienes con China disminuyó en un 30%, alcanzando los 202,100 millones de dólares. Esta cifra representa el nivel más bajo registrado desde principios de la década de 2000, lo que, según la USTR, ha generado un comercio más equilibrado entre las dos economías más grandes del mundo.
Evolución de las barreras arancelarias
La tensión económica alcanzó un punto crítico en abril de 2025, cuando las tasas arancelarias promedio llegaron a un máximo del 164% por parte de Estados Unidos y del 146% por parte de China.
Posteriormente, se produjeron ajustes temporales:
- Mayo y agosto de 2025: Las tasas promedio descendieron al 49% para Estados Unidos y al 31% para China, luego de que ambas partes redujeran los “aranceles recíprocos” al 10% durante un periodo de 90 días.
- Noviembre de 2025: El promedio arancelario estadounidense bajó al 39%, coincidiendo con la reducción del arancel al fentanilo al 10% y la extensión de la tregua arancelaria.
Redireccionamiento comercial y perspectivas diplomáticas
Como consecuencia de la escalada arancelaria y los esfuerzos por estabilizar los vínculos, el flujo comercial de Estados Unidos se ha desplazado hacia otros socios estratégicos, destacando el aumento de las importaciones provenientes de México, Vietnam y Taiwán.
En el ámbito diplomático, se ha programado una reunión entre los líderes de ambas naciones en Beijing para el próximo mes, con el objetivo de explorar vías para estabilizar las relaciones tras el periodo de tensión económica. No obstante, este encuentro ocurre en un contexto de nuevas presiones, tras el anuncio de un nuevo conjunto de aranceles dirigidos específicamente a la industria farmacéutica.
