El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, ha desmentido los informes sobre su supuesta renuncia, asegurando que continúa desempeñando sus funciones en el cargo.
Esta declaración surge en respuesta a reportes que indicaban que el mandatario habría presentado su dimisión debido al control total ejercido por los líderes de la Guardia Revolucionaria sobre la toma de decisiones en el país.
En el marco de estas tensiones, Pezeshkian criticó que la capacidad de decisión dentro de Irán se encuentre restringida a «círculos estrechos». Asimismo, advirtió que la situación actual es «extremadamente sensible».
Finalmente, el presidente iraní subrayó que, para hacer frente a los desafíos actuales, es fundamental mantener una actitud de honestidad hacia el pueblo y tener la capacidad de soportar las dificultades.
