Estados Unidos intensificó su campaña militar contra Irán al atacar puentes y colapsar una torre en un puerto clave, en medio de una escalada que ha provocado la ruptura de un alto el fuego provisional y una respuesta iraní que se extiende por Oriente Medio.
Expansión de la ofensiva estadounidense
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que completó la madrugada del viernes su sexta noche consecutiva de ataques aéreos contra Irán. La operación, que involucró aviones de combate, drones y buques, impactó decenas de objetivos militares, incluyendo sistemas de defensa aérea, infraestructura logística y capacidades marítimas. Los ataques recientes se han centrado en la provincia de Hormozgan, donde fueron alcanzados puentes, afectando rutas que conectan el puerto de Bandar Abbas con el interior del país y Teherán. El presidente estadounidense, Donald Trump, defendió la estrategia en un discurso televisado, asegurando que la guerra avanza favorablemente para Estados Unidos. Estamos ganando a lo grande en Irán, y verán los frutos de ese trabajo muy, muy pronto
, afirmó el mandatario.

Impacto en la infraestructura y población civil
El Ministerio de Energía de Irán instó a la población de las provincias del sur a reducir el consumo eléctrico debido a los daños en la infraestructura energética provocados por los bombardeos estadounidenses. Aunque el gobierno no especificó si se trataba de plantas eléctricas o líneas de transmisión, las autoridades locales han reportado problemas eléctricos significativos desde hace varios días. El balance humano de la ofensiva sigue en aumento. Otros informes de medios estatales iraníes, citados por CNBC, señalaban cifras menores tras los ataques más recientes, aunque estas no pudieron ser verificadas de forma independiente.

Respuesta iraní y alcance regional
La respuesta de Irán ha sido directa, lanzando ataques con misiles y drones contra varios países de la región. En Qatar, país que actúa como mediador en el conflicto, se activaron las defensas aéreas y se reportó una menor herida por la caída de escombros. Kuwait también sufrió daños considerables en una planta de desalinización de agua, infraestructura crítica para el suministro de agua potable del país. Además, se registraron ataques o intercepciones de proyectiles en Jordania, Bahréin y la región semiautónoma del Kurdistán iraquí. Irán afirmó haber atacado un centro de mando estadounidense en la región de al-Tanf, en Siria, y haber apuntado contra aeronaves en la base aérea de Sakhir, en Bahréin.
El Estrecho de Ormuz como epicentro del conflicto
El colapso del acuerdo de alto el fuego, firmado el mes pasado, ha dejado la situación en un punto crítico. El conflicto se centra en el control del Estrecho de Ormuz, una vía marítima vital para el comercio mundial de energía. Desde el inicio de las hostilidades el 28 de febrero, Irán ha mantenido el estrecho efectivamente cerrado al tráfico marítimo, lo que ha provocado una notable volatilidad en los precios internacionales del petróleo. La estrategia estadounidense busca degradar la capacidad militar iraní para forzar la reapertura del estrecho y presionar a Teherán para retomar las negociaciones. Sin embargo, la brecha diplomática parece ensancharse; el negociador jefe iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, ha advertido que su país no tiene razones para adherirse a los memorandos de entendimiento si no obtienen beneficios tangibles, calificando la situación como una guerra existencial
. A pesar de la intensidad de los combates, el presidente Trump mencionó un gesto de distensión al confirmar que Irán permitió la salida de un ciudadano estadounidense que permanecía detenido en el país desde finales de 2024, calificándolo como un gesto de buena voluntad
. Mientras tanto, más de 50,000 efectivos estadounidenses permanecen desplegados en Oriente Medio, preparados para continuar con las operaciones militares.
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