Ingrīda Porziņģe, madre del jugador de la NBA Kristaps Porziņģis, ha hablado abiertamente sobre el fin de su matrimonio de 40 años con Tālis Porziņģis y su decisión de comenzar una nueva etapa en su vida.
Según relató en una entrevista para la revista «Privātā Dzīve», Ingrīda reconoció que mantuvo la relación durante demasiado tiempo, pese a las crecientes diferencias. «Esmu vilkusi to pārāk ilgi» («Lo he arrastrado demasiado tiempo»), confesó, explicando que finalmente comprendió que sería mejor para ambos seguir caminos separados.
La iniciativa de la separación partió de ella, motivada por el sentimiento de que su esposo estaba más enfocado en sus propios asuntos que en el proyecto común que habían construido como pareja. «El hecho de que él estuviera más dedicado a sus cosas que al camino que nosotros habíamos elegido arrastró consigo todo lo demás», señaló.
Ingrīda y Tālis tuvieron tres hijos juntos: Jānis, Mārtiņš y Kristaps. A pesar de los desafíos enfrentados a lo largo de los años, destacó que lograron criar a sus hijos y compartir momentos de alegría por sus logros familiares.
Actualmente, Ingrīda afirma sentirse en paz y enfocada en vivir lo que describe como «su mejor vida». «Todo lo que he vivido solo me ha fortalecido. Estoy bien. He hecho todo lo que pude, y ahora vivo mi vida al máximo», declaró.
Respecto a la nueva relación de su exesposo, quien mantiene una relación con una mujer de 35 años, Ingrīda dijo que no tiene nada en contra, aunque cuestionó si él fue realmente el artífice del cambio: «Eso corresponde a la verdad, pero ¿fue él quien lo hizo? Esa es mi duda».
Aunque reconoció que la decisión no fue fácil y requirió tiempo para madurar, sostuvo que al final comprendió que continuar esperando sin certeza no era saludable: «Uno no piensa en ese momento en qué tipo de esposo o padre será alguien. Uno se enamora y cree que todo saldrá como uno quiere. Pero después, en la vida, todo resulta un poco diferente».
Ingrīda subrayó que, aunque habría querido que la reconciliación fuera posible, entiende que eso requiere voluntad de ambas partes: «Sí, habría estado bien, pero no se puede lograr solo. El otro también tiene que quererlo. Si no quiere y prefiere sus amigos, sus autos o sus hobbies… entonces no se puede forzar».
Hasta el momento, ha evitado hacer declaraciones públicas detalladas sobre los aspectos legales o personales de la separación, prefiriendo mantener cierto nivel de privacidad pese al interés mediático generado por la fama de su hijo en el ámbito deportivo internacional.
