El peróxido de hidrógeno (H2O2) actúa como una molécula señal que reutiliza el mecanismo de detección de oxígeno en las plantas para regular las respuestas posteriores a la hipoxia, según un estudio publicado en la revista Nature. La investigación revela que, tras un período de baja disponibilidad de oxígeno, las plantas utilizan el H2O2 no solo como un subproducto tóxico, sino como un regulador clave que activa vías de respuesta genética vinculadas a la recuperación del estrés por inundación o suelos anegados.
Este proceso implica que el H2O2 modula la estabilidad de ciertos factores de transcripción que, en condiciones normales de oxígeno, serían degradados mediante un sistema dependiente de la oxigenación. Al reutilizar este mecanismo de sensado de O2, la planta puede coordinar de manera precisa la transición desde el estado de hipoxia a la recuperación aeróbica, ajustando su metabolismo y crecimiento según las condiciones ambientales.
Los autores destacan que este hallazgo cambia la percepción tradicional del H2O2 como un simple agente oxidante dañino, posicionándolo como un componente integral de la señalización celular en plantas. La capacidad de reutilizar maquinaria de detección de oxígeno para interpretar señales de peróxido de hidrógeno representa una estrategia evolutiva eficiente para responder a fluctuaciones en el ambiente, particularmente relevantes en el contexto del cambio climático y el aumento de eventos de inundación.
El estudio abre nuevas vías para mejorar la tolerancia de cultivos a condiciones de estrés por falta de oxígeno en el suelo, mediante la manipulación de esta vía de señalización. Al comprender cómo las plantas integran señales de O2 y H2O2, se podrían desarrollar estrategias para aumentar la resiliencia agrícola frente a escenarios de hipoxia prolongada.
