Los Hurricanes dieron un golpe contundente al rugby neozelandés al derrotar 45-12 a los ACT Brumbies en Christchurch, en el marco del Super Round. El puntaje bonus les permitió escalar a la cima de la tabla con un récord de 7-2, mientras que los Brumbies cayeron a 5-5 y ahora corren el riesgo de descender al sexto puesto, especialmente después de que los Crusaders los superaran en la clasificación tras su victoria bonificada sobre los NSW Waratahs.
El desastre comenzó temprano para los Brumbies, quienes perdieron a su pilar titular Allan Alaalatoa por conmoción antes del inicio, descartándolo también para el próximo partido contra los Queensland Reds. Ya en el campo, los errores en el juego al pie los condenaron: el apertura Declan Meredith pateó dos veces el balón muerto en el in-goal intentando encontrar toque tras penales, y no fue el único, ya que Tom Wright, Ryan Lonergan y Andy Muirhead también erraron en sus intentos de despeje.
El dominio de los Hurricanes fue evidente desde el inicio. Su extremo Fehi Fineanganofo fue imparable, anotando cuatro tries —un hat-trick en el primer tiempo y un cuarto tras recuperaciones tras pérdidas de balón de los Brumbies— elevando su total de la temporada a 14 tries. Este marcador lo acerca al récord de tries en una sola temporada en el Super Rugby Pacific.
Además de Fineanganofo, Josh Moorby contribuyó con un doble y Jone Rova marcó el séptimo endeavor para los Hurricanes, mostrando una efectividad letal en los extremos. Los Brumbies lograron responder con un try tras un pase de Corey Toole al salir al toque que encontró a David Feliuai, pero fue apenas un destello en una primera mitad donde los Hurricanes llegaron al descanso ganando 19-0 tras tres tries de Fineanganofo, facilitados por pérdidas consecutivas de los Brumbies y errores en defensa y línea de touche.
En el segundo tiempo, el entrenador Stephen Larkham realizó cambios, ingresando a Blake Schoupp por James Slipper y Tane Edmed por Declan Meredith, lo que generó algunas mejoras, pero no fue suficiente para cambiar el rumbo del partido. Los Hurricanes, liderados por un inspirado Ruben Love en la apertura y una línea de backs fluida, mantuvieron el control y sellaron una victoria bonificada que los posiciona como líderes del torneo.
Con este resultado, los equipos neozelandeses ocupan ahora las cuatro primeras posiciones de la tabla, aunque los Queensland Reds aún tienen la oportunidad de alcanzar el cuarto lugar si derrotan a los Blues en el partido pendiente del sábado.
