La administración del presidente Donald Trump ha puesto su atención en Cuba, con el objetivo de alcanzar un cambio de régimen en la isla. Este esfuerzo se presenta como una prioridad estratégica para el mandatario, quien busca concretar un éxito diplomático y político que hasta la fecha no ha logrado materializar en su gestión respecto a Irán.
La estrategia busca capitalizar las condiciones actuales para transformar la estructura de poder en el gobierno cubano, marcando un nuevo capítulo en la política exterior estadounidense hacia la región.
