Recientemente ha surgido una afirmación en Twitter que cuestiona la integridad académica en el ámbito de la investigación económica. Según esta declaración, «muchos artículos de economía» contendrían citas falsas.
Sin embargo, la publicación carece de sustento, ya que no se ofreció ni un solo ejemplo concreto que respalde tal acusación. Ante la ausencia de pruebas o datos específicos que validen esta postura, resulta difícil otorgar credibilidad a este tipo de señalamientos generalizados sobre la validez de la literatura económica.
