Un estudio reciente de la Universidad China de Hong Kong (CUHK) ha revelado que los bebés nacidos mediante cesárea podrían presentar un mayor riesgo de desarrollar hiperactividad y rasgos asociados al trastorno del espectro autista (TEA) en comparación con aquellos que nacen por parto vaginal. Los hallazgos, publicados en la revista Nature Communications, sugieren que factores relacionados con el parto podrían influir en el desarrollo neurológico temprano.
Según los investigadores, los bebés sometidos a cesárea mostraron niveles más altos de actividad motora excesiva y comportamientos repetitivos durante los primeros años de vida, lo que podría estar vinculado a diferencias en la microbiota intestinal y la exposición a bacterias durante el parto. Sin embargo, los expertos enfatizan que estos hallazgos no implican una causalidad directa, sino que abren la puerta a explorar cómo las condiciones del nacimiento podrían afectar el desarrollo infantil.
El estudio, basado en datos de más de 100,000 niños, también destaca la importancia de intervenciones tempranas en casos de hiperactividad o retrasos en el desarrollo, ya que podría mejorar los resultados a largo plazo. Los autores señalan que, aunque el parto cesáreo es una práctica médica esencial en muchos casos, estos resultados subrayan la necesidad de investigar más a fondo los posibles efectos secundarios en la salud infantil.
Mientras tanto, especialistas en neurodesarrollo recomiendan a los padres prestar atención a las señales de alerta tempranas, como la falta de contacto visual, patrones de juego repetitivos o dificultad para la interacción social, y buscar evaluaciones profesionales si se observan estos síntomas.
El estudio, liderado por un equipo multidisciplinario de la CUHK, fue financiado en parte por el Gobierno de Hong Kong y busca contribuir a la comprensión de cómo los factores ambientales tempranos pueden influir en el desarrollo neurológico.
