La huelga que afectaba al sector de la hotelería y la restauración ha llegado a su fin para la gran mayoría de los trabajadores. El sindicato Fellesforbundet ha puesto término a la movilización en el sector hotelero, aunque la normalidad no se ha restablecido por completo, ya que el sindicato Parat continúa en huelga.
El conflicto ha estado marcado por fuertes tensiones y diversas estrategias de presión. Por un lado, Fellesforbundet advirtió previamente sobre la posibilidad de convocar a un boicot contra los hoteles y restaurantes afectados por las protestas. Sin embargo, esta medida no ha sido recibida unánimemente; algunos de los propios huelguistas han manifestado que recurrir al boicot es una mala idea.
A las disputas laborales se han sumado graves acusaciones, destacando el caso de un hotel señalado por incurrir en un quebrantamiento extensivo de la huelga.
