Investigadores han desarrollado fagos modificados genéticamente capaces de utilizar «anclas moleculares» para ingresar a células humanas, un avance que podría transformar la entrega de terapias génicas y medicamentos. Según un estudio publicado en Nature Communications, este método permite superar la barrera natural que impide a los bacteriófagos, virus que infectan bacterias, interactuar con células de mamíferos.
¿Cómo funcionan estas anclas moleculares?
El equipo de investigación, liderado por expertos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), logró modificar la proteína de la cápside de los fagos para incorporar ligandos específicos. Estos ligandos actúan como anclas que se fijan a receptores específicos en la superficie de las células humanas. Una vez anclado, el fago es internalizado por la célula mediante un proceso de endocitosis, permitiendo que el material genético contenido en el fago sea liberado dentro del citoplasma o el núcleo celular. Este diseño permite que los fagos, que son inherentemente inofensivos para los humanos, funcionen como vehículos de transporte precisos.

Superando las limitaciones de la terapia génica actual
Históricamente, el uso de virus adenoasociados (AAV) ha sido el estándar para la terapia génica, pero estos presentan problemas de inmunogenicidad y capacidad limitada de carga. Según los datos del estudio, los fagos ofrecen una alternativa superior debido a su gran capacidad de carga genética y a la ausencia de preinmunidad en la población humana. A diferencia de los AAV, que pueden ser neutralizados por el sistema inmunitario antes de alcanzar su objetivo, los fagos son «invisibles» para la respuesta inmunitaria humana, lo que aumenta la eficiencia del tratamiento.
Posibles aplicaciones clínicas
La capacidad de dirigir estas partículas a tejidos específicos abre puertas a tratamientos más seguros contra enfermedades genéticas complejas. Al utilizar estas anclas moleculares, los investigadores demostraron que es posible dirigir los fagos no solo a células generales, sino a tipos celulares específicos, minimizando los efectos secundarios en tejidos sanos. Este nivel de selectividad es fundamental para el desarrollo de futuras aplicaciones en medicina de precisión, donde la entrega dirigida es el mayor desafío tecnológico.
El futuro de la entrega de medicamentos
Aunque la tecnología se encuentra en fases de desarrollo, los resultados sugieren un cambio en el paradigma de la biotecnología. La versatilidad de los fagos, que pueden ser producidos de manera económica y rápida en grandes cantidades utilizando bacterias, los convierte en candidatos ideales para escalar la producción de terapias avanzadas. La investigación continúa enfocada en optimizar la estabilidad de estos fagos modificados dentro del torrente sanguíneo para asegurar que alcancen su destino sin degradarse prematuramente.
