El jefe de la policía de Seattle, Shon Barnes, renunció el jueves 30 de julio de 2026 tras el tiroteo masivo en el festival Bite of Seattle que dejó tres muertos y cuatro heridos. La dimisión ocurre en medio de cuestionamientos sobre el manejo de información y la seguridad en los eventos públicos de la ciudad.
La alcaldesa Katie Wilson aceptó la carta de renuncia del jefe policial Shon Barnes, quien había asumido el cargo en 2024 tras ser nombrado por la administración anterior.
Dimisión de Shon Barnes y las fricciones políticas en Seattle
La salida del jefe policial no responde únicamente a los hechos del domingo, según reconoció la alcaldesa Wilson en declaraciones difundidas por la cadena de noticias. La funcionaria municipal explicó que múltiples factores influyeron en la decisión tras conversar con Barnes, quien enfrentó duras críticas por la difusión inicial de información contradictoria sobre el número de detenidos y por un retraso de cinco horas en los reportes oficiales posteriores al ataque.
Shon Barnes, exjefe de policía de Seattle, declaró vía NBC News que comprendían que la gente estuviera enojada, que debían estarlo y que todo el mundo debería estarlo.
La decisión de remover al jefe policial generó divisiones inmediatas en el gobierno local. La presidenta del Concejo Municipal, Joy Hollingsworth, junto con los concejales Dan Strauss, Debora Juarez y Bob Kettle, calificaron la medida como apresurada en un comunicado conjunto, señalando que la ciudad ha tenido cuatro jefes de policía en dos años y medio y necesita estabilidad por encima de nuevas turbulencias.
En contraste, el sindicato policial Seattle Police Officers Guild criticó a la administración de la alcaldesa por lo que calificó de caos y mensajes confusos, mientras que organizaciones comunitarias afroamericanas, incluidas la NAACP de Seattle y la Urban League of Metropolitan Seattle, habían pedido previamente a la alcaldesa que no removiera al jefe Barnes, advirtiendo que no debía ser convertido en chivo expiatorio.
Medidas de seguridad reforzadas en el festival Seafair
Mientras la policía nombra al subjefe Andre Sayles como jefe interino, la ciudad intenta asegurar sus siguientes grandes concentraciones públicas.
Los organizadores de Seafair implementaron por primera vez sistemas de detección de armas en los tres accesos públicos al parque, convirtiendo el evento en un espacio totalmente cercado donde se exige el uso de entradas para el sábado y el domingo. La directora ejecutiva del festival, Emily Cantrell, detalló los controles vigentes para los asistentes esperados, que rondan las 180,000 personas.
Emily Cantrell, presidenta y directora ejecutiva de Seafair, señaló vía KOMO News que Seafair se toma eso muy en serio y que quieren proporcionar un lugar seguro y acogedor para que todos se reúnan.
El festival cuenta con la colaboración del departamento de policía y dos empresas privadas de seguridad, sumando alrededor de 300 elementos desplegados en el terreno. Aunque Cantrell aclaró que estas precauciones ya estaban programadas antes del tiroteo del Bite of Seattle, los asistentes han manifestado su apoyo a las revisiones rigurosas en las entradas.
Avances en la investigación judicial del ataque
En el ámbito legal, los fiscales del caso han presentado cargos formales contra un adolescente de 15 años detenido poco después del tiroteo. El menor fue acusado de un cargo de agresión en primer grado con agravante de arma de fuego y otro por posesión ilegal de un arma de segunda categoría.

Los documentos judiciales señalan que el sospechoso portaba una pistola de 9 mm en su abrigo y que los agentes lo observaron disparando en múltiples ocasiones. La investigación policial continúa abierta en la búsqueda de un tercer posible implicado en el violento episodio que ha reavivado el debate sobre la seguridad en los espacios públicos de Seattle.
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