La recuperación integral de Venezuela tras los devastadores terremotos del pasado 24 de junio de 2026 requerirá una inversión estimada de hasta 21.000 millones de dólares, según reveló una evaluación internacional presentada este martes en Caracas por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
Las necesidades financieras para levantar las zonas afectadas por el doble sismo se dieron a conocer formalmente en el Palacio de Miraflores. El estudio técnico, denominado Evaluación de Necesidades Posteriores al Desastre (PDNA, por sus siglas en inglés), fue entregado por la directora regional del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para América Latina y el Caribe, Michelle Muschett, a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
El informe detalla que el movimiento telúrico inicial, seguido de réplicas de gran intensidad, dejó un saldo preliminar de más de 6.500 muertos, transformándose en una de las mayores emergencias humanitarias y estructurales recientes en el país suramericano. El sistema de la ONU y las agencias multilaterales han mantenido su presencia en el terreno desde el primer día para atender las prioridades nacionales de desarrollo.
Evaluación de daños y pérdidas por 14.831 millones de dólares
El documento técnico coordinado por el Ejecutivo nacional junto a la comunidad internacional determinó que los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 provocaron destrozos directos valuados en 14.831 millones de dólares a lo largo de siete estados del territorio nacional. La cifra contempla el impacto severo sobre la infraestructura pública, el aparato productivo y los sectores sociales.
Para la elaboración de este diagnóstico profundo se estructuró una alianza interinstitucional que unió al Gobierno venezolano con las Naciones Unidas, la Unión Europea y el Banco Mundial. Asimismo, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe aportaron el acompañamiento técnico necesario para desglosar los efectos transversales de la tragedia.
Durante la presentación oficial de los resultados, transmitida por el canal estatal Venezolana de Televisión, la alta representante del organismo multilateral subrayó que el documento busca sentar bases sólidas para el futuro de las zonas siniestradas.
Estrategias de vivienda y un solo plan de reconstrucción
El Gobierno venezolano solicitó la asistencia técnica del PNUD de forma inmediata para impulsar programas de vivienda que garanticen un techo seguro a los miles de ciudadanos que se quedaron sin hogar a finales de junio.
De acuerdo con el último balance oficial ofrecido por las autoridades al cumplirse dos meses del desastre, el registro de daños estructurales en viviendas contabilizó 14.239 inmuebles con afectaciones moderadas y 11.001 edificaciones con daños graves o colapso total en las zonas alcanzadas por las ondas sísmicas.
La mandataria encargada valoró positivamente el entendimiento alcanzado con los organismos financieros y bloques internacionales para alinear los esfuerzos institucionales bajo una directriz común.
Próximos pasos hacia la hoja de ruta financiera y operativa
Con la entrega formal del informe por parte del PNUD, se abrirá una nueva etapa orientada a la formulación operativa. Esta fase pretende traducir los hallazgos técnicos recopilados en los siete estados en una hoja de ruta estratégica y financiera.

A la reunión de entrega celebrada en Caracas acudieron también figuras del tren ejecutivo, entre ellos el primer viceministro de Exteriores, Oliver Blanco, junto a delegaciones diplomáticas de la Unión Europea y representantes de las bancas multilaterales de desarrollo.
Los datos consolidados en la Evaluación de Necesidades Posteriores al Desastre servirán de parámetro indispensable para que el Estado y los cooperantes internacionales prioricen las intervenciones económicas en los sectores más golpeados, mientras la población damnificada continúa recibiendo asignaciones progresivas de viviendas temporales y definitivas en complejos como Fuerte Tiuna.
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