El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva el lunes 10 de agosto de 2026 para reducir a 11 las vacunas infantiles básicas recomendadas y separar la vacuna combinada contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) en tres dosis independientes. La medida genera rechazo médico ante el peor brote de sarampión en décadas.
El esquema de inmunización infantil en Estados Unidos experimenta un cambio drástico. El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva el lunes 10 de agosto de 2026 que recorta las vacunas recomendadas universalmente para los menores y establece directrices para fragmentar la inyección triple vírica.
Los detalles de la orden y la división de la vacuna MMR
El decreto presidencial divide el calendario nacional en tres categorías distintas y apunta de manera directa al inmunizante contra el sarampión, las paperas y la rubéola. El mandatario afirmó desde el Despacho Oval que la administración reconoce de inmediato un esquema reducido de 11 vacunas básicas contra las enfermedades más graves, solicitando además que el componente MMR sea fraccionado.

El MMR queremos tener visitas separadas, tiempos separados. La vacuna se divide en tres dosis individuales y las vacunas se administran en visitas separadas. Donald Trump, presidente de Estados Unidos, vía CNBC
Durante la ceremonia de firma, el mandatario argumentó que los niños recibían una fracción de las vacunas requeridas en el pasado y sugirió que la inyección combinada podía resultar peligrosa si se aplicaba de golpe. Al ser cuestionado por la prensa sobre el sustento de dicha afirmación, respondió que se basaba en comentarios de terceros, mientras que la agencia Reuters confirmó los puntos centrales del decreto sobre la clasificación de las inmunizaciones.
Rechazo de la comunidad médica y advertencias sobre el sarampión
Organizaciones científicas y profesionales de la salud respondieron con preocupación ante la nueva directiva presidencial. Dr. Andrew D. Racine, presidente de la Academia Estadounidense de Pediatría, calificó la medida como peligrosa e indicó que carece de respaldo en la ciencia de referencia. Los expertos advierten que espaciar las dosis incrementa el riesgo de contagio y obliga a las familias a programar múltiples citas médicas adicionales.
Los padres merecen una orientación clara y basada en evidencia sobre cómo proteger a sus hijos, no recomendaciones contradictorias emitidas a través de procesos políticos. Michael Osterholm, director del Centro de Investigación y Política de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Minnesota, vía CIDRAP
El contexto sanitario añade urgencia al debate. La orden modifica los criterios previos en un momento en que Estados Unidos registra un repunte histórico de contagios.
Implicaciones legales y el futuro de las exenciones escolares
La directiva de la Casa Blanca no constituye un mandato directo sobre los centros educativos, ya que la potestad sobre los requisitos escolares recae en los estados y no en el gobierno federal. No obstante, el texto presidencial insta a las administraciones estatales a revisar sus normativas y instruye al Departamento de Justicia para investigar posibles violaciones a las exenciones religiosas, médicas y de autoridad parental.
Mientras la administración defiende la medida como una vía para otorgar mayor autonomía a las familias, figuras políticas de distintos sectores han expresado su oposición. El senador republicano Bill Cassidy, médico de profesión y presidente del comité de salud del Senado, manifestó su desacuerdo a través de la red social X, recordando que las vacunas son seguras y efectivas. Las repercusiones legales y el impacto en las políticas de salud pública estatales continúan desarrollándose a medida que se aproximan las elecciones de mitad de mandato.
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