Tras casi un mes de relativa calma militar, Estados Unidos atacó dos lanzadores de cohetes en la isla de Larak el domingo por la noche, lo que provocó una rápida respuesta iraní con misiles contra bases en Jordania y la interceptación de un dron sobre aguas de los Emiratos Árabes Unidos.
Las hostilidades en Oriente Medio se reanudaron de forma abrupta tras un periodo de baja intensidad militar. El Comando Central de Estados Unidos confirmó que llevó a cabo una acción militar limitada y precisa contra la infraestructura militar iraní situada en un punto geográfico clave para el suministro energético global.
Ataques en la isla de Larak y la respuesta regional de Irán
La intervención estadounidense se produjo el domingo por la noche en la isla de Larak, situada frente al puerto iraní de Bandar Abbas, en el estrecho de Ormuz. Según la Guardia Revolucionaria de Irán, el bombardeo contra los dos lanzadores de cohetes dejó dos personas muertas. El Comando Central estadounidense argumentó que las fuerzas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica se preparaban para lanzar cohetes con minas marinas hacia la ruta de navegación, apenas días después de que la administración estadounidense declarara el área libre de explosivos.
Teherán respondió de inmediato con una ofensiva de misiles balísticos dirigida contra dos bases militares en Jordania, país aliado de Estados Unidos. El ejército jordano confirmó la interceptación de al menos ocho proyectiles en su espacio aéreo durante la madrugada del lunes, mientras que el ministerio de Exteriores iraní defendió la acción al considerarla una defensa legítima
frente a la agresión en Larak.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de los Emiratos Árabes Unidos informó que su fuerza aérea neutralizó un dron que se aproximaba procedente de Irán sobre sus aguas territoriales. Aunque el gobierno emiratí condenó el incidente como una violación de su soberanía, desmintió tajantemente las informaciones de medios iraníes que aseguraban que una de sus principales bases aéreas había sido alcanzada por misiles.
Sanciones económicas y la presión de la Operación Economic Outcast
La escalada militar en el Golfo coincide con una nueva ofensiva financiera impulsada por Washington para cercar la economía de la República Islámica. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, delineó un plan de presión denominado Operation Economic Outcast
, advirtiendo que aquellos países que mantengan lazos comerciales con Teherán sufrirán el aislamiento internacional.

Those who stand with the United States will reap the rewards of our partnership. Those who tether themselves to the Iranian regime should expect to share in the isolation. Scott Bessent, Treasury Department
Esta presión ya ha generado movimientos drásticos en la región. Los Emiratos Árabes Unidos suspendieron sus relaciones comerciales con Irán la semana pasada, privando a Teherán de su principal vía de reexportación y un conducto fundamental para pagos internacionales. A pesar de las sanciones occidentales vigentes, Irán logró intercambiar 125 mil millones de dólares en mercancías a nivel global durante 2024, concentrando gran parte de sus intercambios en socios como China, Turquía e Irak.
El papel clave de China y la reacción de los mercados petroleros
La eficacia de las nuevas sanciones y del embargo comercial dependerá en gran medida de Pekín. China se mantiene como el principal comprador de petróleo iraní y su socio comercial más relevante, operando a través de redes de comercio opacas que eluden los controles estadounidenses. Expertos en relaciones internacionales señalan que la capacidad manufacturera y el control de minerales críticos otorgan a China margen para resistir las presiones de la Casa Blanca, especialmente ante la próxima reunión entre el presidente Donald Trump y el líder chino Xi Jinping.
Mientras tanto, los mercados energéticos reaccionan con preocupación ante la reactivación de los combates. En febrero, tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel, el tráfico de buques por el estrecho de Ormuz se redujo al mínimo. Dado que por este paso marítimo transitaba históricamente una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial, analistas económicos prevén un repunte en los precios del crudo, lo que añade presión política interna a la administración estadounidense de cara a los comicios de medio término en noviembre.
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