Naín Andrés Pérez Toncel, alias «Bendito Menor», uno de los delincuentes más buscados de Colombia y cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, murió junto a su pareja en un operativo de la Policía Nacional desarrollado en la madrugada del viernes 4 de septiembre de 2026 en Riohacha, La Guajira.
La cacería que culminó con la caída de uno de los criminales más escurridizos del Caribe colombiano exigió una maniobra de contrainteligencia internacional. Según los reportes publicados por la agencia de noticias regional, la fase final de la búsqueda incluyó un ardid diseñado por el FBI para forzar al jefe criminal a utilizar su teléfono celular y revelar su posición exacta.
Pérez Toncel había extremado sus precauciones tecnológicas tras ser declarado objetivo militar por el Gobierno central. Minimizó el uso de aparatos de comunicación, evitaba mantener conexiones prolongadas y se limitaba a lanzar provocaciones esporádicas en plataformas digitales. Para romper ese aislamiento técnico, las autoridades difundieron un rumor falso entre los círculos de la estructura criminal que afirmaba que su propio mando había traicionado y asesinado al cabecilla.
La trampa digital y la triangulación en Riohacha
La falsa noticia escaló rápidamente hasta los medios de comunicación y las redes sociales, provocando que los tentáculos de la organización salieran a desmentirla. Ante el revuelo, el propio cabecilla y su compañera sentimental, Rosa Angélica Tarazona —conocida como alias «La Bebecita»—, comenzaron a realizar llamadas a su círculo cercano para comprobar que seguían con vida. Ese tráfico telefónico involuntario permitió a los equipos de inteligencia triangular las señales y fijar la ubicación exacta en el barrio José Arnoldo Marín, en el suroccidente de Riohacha.

El operativo, bautizado como Centinela de la Patria
, se estructuró originalmente para desarrollarse en la Alta Guajira, según explicó un oficial de la Dijín en declaraciones recopiladas por la unidad investigativa del diario nacional. Sin embargo, los datos de una fuente y las maniobras de engaño redirigieron a los comandos hacia una vivienda situada en las inmediaciones del sector de Los Olivos y el aeropuerto Almirante Padilla.
En el despliegue participaron cerca de 30 miembros de unidades especiales de la Policía, la Dijín y la Dipol, con el respaldo aéreo de drones de vigilancia proporcionados por el Comando Sur de Estados Unidos.
«Una vez se tiene establecido que el objetivo estaba en el lugar, los comandos ingresan al sitio para proceder con la captura, pero el primero que reacciona es el ‘Bendito Menor’, luego sus secuaces y la compañera sentimental. Entonces es cuando mueren en el desarrollo de la operación policial.»
El prontuario y la ostentación en redes sociales
Nacido en Agustín Codazzi, Cesar, y con apenas 27 años, alias «Bendito Menor» acumulaba una década de trayectoria delictiva que comenzó en Santa Marta. Informes difundidos por la revista semanal detallan que ingresó formalmente en 2024 al componente armado de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada dentro de la subestructura Javier Cáceres. Comenzó transportando material bélico y escaló rápidamente en la jerarquía criminal mediante homicidios selectivos y operaciones logísticas.

Las autoridades le seguían la pista en al menos diez procesos judiciales por concierto para delinquir, homicidio agravado por fines terroristas y tráfico de armas de uso privativo de las fuerzas armadas. El prontuario incluía cinco órdenes de captura vigentes, mientras que el presidente Abelardo De La Espriella lo calificó públicamente de narcoterrorista
al confirmar el desenlace del operativo en Riohacha.
Pese a la ofensiva militar en su contra, el cabecilla construyó un personaje mediático en plataformas como Instagram y TikTok. Como documentó la cadena de televisión nacional, el criminal transformó sus perfiles en una vitrina constante de motocicletas de alto cilindraje, camionetas blindadas, cadenas y relojes de oro, fajos de billetes y paseos en lancha por el mar Caribe. En varios de estos registros aparecía acompañado de Rosa Angélica Tarazona, incluyendo un video difundido semanas antes donde le pedía matrimonio en una playa de la región.
El rol judicial y financiero de alias ‘La Bebecita’
Lejos de ser una mera acompañante en los contenidos digitales, los informes de inteligencia recopilados por la cadena radial situaban a Rosa Angélica Tarazona como una pieza central en la estructura financiera de Los Pachenca. Estaba encargada de administrar recursos, realizar pagos a redes urbanas y coordinar la logística sobre la Troncal del Caribe.

Tarazona ya había sido detenida en septiembre de 2025 durante una incursión conjunta del Gaula Militar y el CTI de la Fiscalía en la zona rural de Guachaca. En ese proceso judicial se le imputó el delito de concierto para delinquir y recibió una medida de detención domiciliaria. Sin embargo, horas antes de morir en el asalto de Riohacha, un juzgado evaluaba un preacuerdo judicial vinculado con su caso, según la información recabada por el diario caribeño.
Tras la intervención policial, los cuatro cadáveres fueron trasladados inicialmente al Batallón de Infantería Mecanizado N.° 6 Cartagena y posteriormente remitidos a la sede del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses en Barranquilla.
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