OpenAI está desarrollando un robot humanoide, según confirmó su director ejecutivo, Sam Altman. Aunque la prioridad actual sigue siendo la infraestructura y la fabricación, Altman anticipa que la robótica física es el siguiente paso necesario para entrenar sistemas de inteligencia artificial avanzados en el mundo real.
La compañía que lidera la inteligencia artificial generativa ha decidido dar el salto definitivo del software al hardware físico. OpenAI desarrolla un robot humanoide, una iniciativa confirmada por su máximo responsable en medio de un sector tecnológico que acelera sus inversiones en la robótica de propósito general.
Por qué Altman apuesta por la forma humana
Durante una intervención en el podcast Sources, Altman abordó los motivos por los cuales su empresa planea fabricar tanto máquinas destinadas a centros de datos como dispositivos con configuraciones corporales específicas. El directivo enfatizó que la anatomía humana responde directamente al entorno cotidiano que la especie ha construido a lo largo de los siglos.
Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI
A esa reflexión inicial, el empresario sumó una justificación práctica sobre las tareas cotidianas que definen el diseño urbano y doméstico de la sociedad actual, consigna Forbes.
«El mundo está diseñado en gran medida para las personas. Si pensamos en la capacidad de abrir una puerta, escribir en una computadora, manejar maquinaria, limpiar la cocina y demás, hemos construido este mundo para las personas, y quiero asegurarme de que sigamos haciéndolo. Por lo tanto, adaptarnos a ese modelo parece una buena idea»
Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI
El hardware frente a los desafíos del cerebro robótico
Para la empresa creadora de ChatGPT, construir cuerpos robóticos representa una tarea menos compleja que desarrollar una inteligencia artificial física capaz de controlarla, al punto de comparar ese eventual dispositivo con el cerebro que hace funcionar al robot. Ambos formatos saldrán adelante, según reafirmó el ejecutivo al descartar que el proyecto se limite a una sola línea de diseño al responder: Ambos. Sin duda, crearemos un humanoide. También desarrollaremos otros formatos
.
Este movimiento estratégico sitúa a la compañía en una posición compleja frente a los fabricantes de hardware que tradicionalmente dependen de tecnologías de terceros. En la actualidad, plataformas como GR00T de Nvidia, Gemini Robotics de Google —que trabaja con Apptronik y con hardware de Boston Dynamics— y la tecnología de Skild suministran los cerebros artificiales que operan sobre cuerpos mecánicos ajenos. Sin embargo, los antecedentes demuestran que las alianzas en este ecosistema pueden disolverse con rapidez. En 2024, OpenAI invirtió US$ 675 millones en una ronda de inversión de Figure, aunque su CEO, Brett Adcock, puso fin a la colaboración un año después para desarrollar su propia tecnología.
Inversiones multimillonarias y el horizonte de la robótica personal
El mercado de la robótica basada en inteligencia artificial atrae capitales masivos. Skild AI recaudó US$ 1.400 millones en enero, con una valuación superior a US$ 14.000 millones, en una ronda liderada por SoftBank junto con Nvidia, Bezos Expeditions, Samsung y LG. El cofundador de Skild, Deepak Pathak, señaló que su tecnología puede controlar robots con los que nunca fue entrenado
para gobernar distintas tipologías de máquinas. Physical Intelligence sigue una estrategia similar a la de π0.7.
A pesar del entusiasmo financiero, Altman mantiene la cautela sobre los plazos comerciales de los robots domésticos, señalando que la construcción de la infraestructura industrial debe preceder a cualquier comercialización masiva. No obstante, mantiene una visión optimista a largo plazo respaldada por las declaraciones de Elon Musk ante los líderes del G20 sobre la perspectiva de contar con 1.000 millones de robots en funcionamiento en todo el planeta dentro de diez años, o por Zhaopeng Chen, CEO de Agile Robots, quien afirmó que la industria de la robótica humanoide podría llegar a ser diez veces más grande que la automotriz actual.

«No creo que sea lo más importante a hacer primero», dijo al ser preguntado sobre el tema en el podcast ‘Sources’, con referencia a la necesidad de construir infraestructura y condiciones de fabricación de robots. «Pero sí, algún día. Creo que todo el mundo debería tener un robot personal»
Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI
El anuncio marca un cambio de rumbo corporativo para una empresa que en 2021 decidió cancelar su proyecto de robótica en razón de la falta de datos. Operar con dispositivos propios permitirá obtener por vía expedita datos relativos al desempeño del cuerpo robótico —fallos, interacción física, correcciones y consecuencias— que se precisan para mejorar una IA física, manteniendo abierta la incógnita sobre la fecha exacta de su presentación al mercado, ya que sigue sin haber una fecha de lanzamiento en el horizonte.
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