hacia el Sudeste Asiático entre abril de 2024 y febrero de 2026, utilizando una filial en Silicon Valley rebautizada como Aivres para sortear los controles comerciales.
El sistema de restricciones comerciales de Estados Unidos enfrenta un desafío estructural persistente cuando las empresas tecnológicas sancionadas logran adaptar sus operaciones bajo nuevas marcas. A pesar de los vetos formales dictados por Washington, las redes internacionales de suministro consiguen canalizar equipos informáticos de alto rendimiento hacia los mercados asiáticos a través de jurisdicciones intermedias.
El cambio de identidad corporativa en Silicon Valley tras la lista negra de 2023
Fuera de unas oficinas sin distintivos llamativos en Silicon Valley operaba un centro de la compañía china Inspur Group. En marzo de 2023, el gobierno de Estados Unidos incluyó a Inspur Group en la llamada lista de entidades (Entity List), una medida punitiva que restringe los negocios con más de 3.000 empresas consideradas un riesgo para la seguridad nacional, según detallan los registros examinados por la investigación periodística.
Poco después de dicha sanción, el letrero exterior fue modificado para mostrar el nombre de Aivres, que pasó a operar como una filial estadounidense de la firma china. La nueva subsidiaria mantuvo los mismos espacios de trabajo y al personal original para continuar respaldando el negocio global de su matriz en el sector de la inteligencia artificial, tal como informó la cobertura especializada sobre la reestructuración corporativa.
Exportaciones multimillonarias de chips de Nvidia hacia el Sudeste Asiático
Los envíos iniciales se dirigieron a centros de datos situados en el Sudeste Asiático que prestan servicios a corporaciones tecnológicas de origen chino, incluidas Alibaba y ByteDance. Entre los destinatarios figuraba la empresa Megaspeed, vinculada a flujos comerciales que las autoridades federales estadounidenses investigan ante la sospecha de desvíos de componentes hacia China continental.

La infraestructura de acceso remoto y el vacío legal en la normativa vigente
La prohibición estadounidense veta el envío físico directo de los semiconductores más avanzados a cualquier compañía situada en China. Sin embargo, los marcos legales actuales carecen de restricciones equivalentes cuando las firmas chinas adquieren capacidad de cálculo mediante acceso remoto a centros de datos instalados en terceros países.

Un ejemplo de esta modalidad se concretó cuando un operador de telecomunicaciones de Indonesia cerró un contrato por bastidores de servidores equipados con unidades de procesamiento gráfico de última generación, los cuales fueron instalados en Yakarta y alquilados posteriormente por una startup de inteligencia artificial radicada en Shanghái, tal como documentó la investigación comercial sobre la cadena de clientes.
Respuestas oficiales y el debate regulatorio en Washington y Silicon Valley
Las autoridades federales de Estados Unidos iniciaron indagaciones sobre la actividad comercial de Aivres, aunque el estado actual de dichas actuaciones permanece bajo reserva.
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