Una avería técnica en el sistema de procesamiento de vuelos de NATS provocó la cancelación de cientos de despegues y aterrizajes en aeropuertos del Reino Unido, incluidos Heathrow y Gatwick, generando caos generalizado para los pasajeros y obligando al gobierno a convocar de urgencia al consejero delegado de la empresa.
El tráfico aéreo británico sufrió un revés masivo que desató la frustración de miles de viajeros en plena temporada de desplazamientos. El fallo técnico registrado por la compañía NATS, golpeó de inmediato la operativa de centros neurálgicos como el aeropuerto de Heathrow y el de Gatwick, además de propagarse a instalaciones en Manchester, Birmingham y Edimburgo.
Impacto operativo en Heathrow, Gatwick y las aerolíneas europeas
La magnitud de la interrupción se tradujo en cifras dispares según las fuentes de seguimiento y el momento del balance. El sitio de monitoreo Flightradar24 reportó inicialmente más de 600 vuelos cancelados el martes debido al problema en el sistema de procesamiento de vuelos de la agencia británica. Sin embargo, conforme avanzaban las jornadas, el volumen total de cancelaciones acumuladas a lo largo de los días afectados alcanzó las 1.300 operaciones en los aeropuertos del Reino Unido, según las mediciones actualizadas del mismo servicio de rastreo de aeronaves.
La onda expansiva del fallo afectó de lleno a las principales aerolíneas que operan en la región. British Airways informó a través de una publicación en redes sociales que se vio obligada a cancelar más de 190 vuelos al carecer de alternativas operativas. Por su parte, la aerolínea irlandesa de bajo coste Ryanair señaló que 65,000 de sus pasajeros sufrieron alteraciones y que suspendió más de 50 trayectos programados. Otras compañías internacionales como Air India y Qatar Airways también advirtieron de desvíos, retrasos y reprogramaciones en sus conexiones hacia el Reino Unido.
Las críticas de las aerolíneas y la respuesta institucional de NATS
La reacción del sector no se hizo esperar. Directivos de aerolíneas de bajo coste criticaron duramente la capacidad de respuesta del proveedor de servicios de navegación aérea. Neal McMahon, director de operaciones de Ryanair, exigió la dimisión del consejero delegado de NATS, Martin Rolfe, al calificar la incidencia como un fallo inadmisible en una infraestructura crítica para la economía y el turismo.


Neal McMahon, director de operaciones de Ryanair, señaló que las familias que viajaban por vacaciones, las personas que viajaban por trabajo y miles de visitantes al Reino Unido habían pagado una vez más el precio por el abominable fallo de NATS.
En la misma línea, un portavoz de la aerolínea Wizz Air declaró que un proveedor de infraestructura nacional crítica no debería paralizar repetidamente el sistema de aviación, señalando que la organización no cumple con los estándares exigidos para su cometido actual.
Frente a estos señalamientos, Martin Rolfe defendió la vigencia y seguridad de los sistemas de la entidad en declaraciones concedidas a la cadena británica BBC, al tiempo que asumió la responsabilidad por las molestias causadas.
Intervención gubernamental y estado actual de la recuperación
La gravedad de la situación motivó una respuesta directa del Ejecutivo británico. La ministra de Transportes, Heidi Alexander, convocó a una reunión de trabajo al consejero delegado de NATS para exigir explicaciones y supervisar el plan de contingencia. La funcionaria había confirmado previamente a través de sus canales oficiales que los técnicos especializados trabajaban de inmediato en la solución del problema tecnológico.
Aunque NATS implementó una corrección en su plataforma informática y comunicó que el sistema de vuelo comenzó a recuperarse de forma paulatina, las consecuencias operativas se mantuvieron vigentes durante los días posteriores debido al desplazamiento acumulado de aeronaves y tripulaciones. Aeropuertos clave como Heathrow indicaron que sus instalaciones operaban con normalidad general, pero advirtieron que persistirían desajustes horarios mientras las compañías reordenaban sus recursos y aclaraban el volumen de pasajeros afectados.
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